Aire acondicionado
Aparato de aire acondicionado en una vivienda. Archivo

A menos de un mes del comienzo del verano llega el momento de plantearse cómo hacer frente a los sofocantes meses que quedan por venir. Es precisamente en esta época del año cuando la demanda para instalar aparatos de aire acondicionado crece de forma considerable.

Existen diferentes modelos en el mercado para todos los gustos y presupuestos aunque el 'split' es el más común Sin embargo, tomar una decisión respecto a cuál es el aparato que mejor se adapta a nuestras necesidades o cómo enfriar el mayor número de habitaciones posibles sin gastarnos una cantidad excesiva de dinero no siempre es fácil. El desconocimiento y la gran variedad de productos en este sector pueden confundir a los clientes.

Antes de acercarse a cualquier tienda, es aconsejable comprender el funcionamiento básico de los aparatos de aire acondicionado. Independientemente del número de unidades que compongan el sistema de climatización, la marca o el precio del mismo, todos funcionan de forma similar: absorben el aire cálido, y gracias a un gas refrigerante situado en un compresor, lo enfrían y lo devuelven al interior de la vivienda. En la actualidad, la mayoría suele incluir una bomba de calor, por lo que sirven también para calentar el hogar en invierno.

Tipos de aparatos

Existen diferentes modelos en el mercado para todos los gustos y presupuestos. El split es uno de los equipos más comunes y constan de una unidad externa conectada con otra interna. En el exterior se sitúan tanto el compresor como el condensador, encargados de enfriar el aire para después ser devuelto al sistema interior, compuesto por un filtro, un sistema de control, un evaporador y un ventilador. El precio total de este equipamiento oscila entre los 300 y 1.800 euros, además de la instalación, que puede rondar los 400 euros.

Existe también una variante de estos aparatos conocido como el multi-split. Está indicado para viviendas de mayores dimensiones ya que tiene una unidad exterior y varios equipos internos. Normalmente, suelen ser dos aparatos interiores, cuyo precio se sitúa entre los 700 y los 2.200 euros, sin contar el coste de la instalación, unos 600 euros. Otra opción es la de comprar con un aparato portátil, también conocido como ‘pingüino’, para los pisos más pequeños. Son más baratos pero su eficacia es menor y son más ruidosos.

Otra opción es la de contar con un aparato portátil, también conocido como ‘pingüino’, para los pisos más pequeños: son más baratos que los convencionales pero también más ruidosos A la hora de elegir aparato, hay que tener en cuenta la potencia de cada uno de ellos y el espacio que deseamos enfriar. En la práctica, se parte de la base de que son necesarias unas 100 frigorías (unidades con las que con la que se mide la absorción de energía térmica) por cada metro cuadrado que se quiere climatizar. Sin embargo, hay que tener en cuenta otros factores como la orientación de la vivienda, el asilamiento, etc. Es muy aconsejable que un técnico acuda evalúe las necesidades de cada hogar.

Mantenimiento

Para ahorrar en la factura de la luz y prolongar lo máximo posible la vida de nuestros aparatos de aire acondicionado es necesario realizar un mantenimiento responsable de los mismos. En primer lugar, la temperatura aconsejada para regular los climatizadores en el verano es de unos 24 grados, ahorrándonos un 8% de consumo por cada grado que bajemos. Limpiar los filtros dos veces al mes, instalar los equipos lejos del calor y mantener un buen aislamiento en la vivienda son otros consejos que nos ayudarán a que los aparatos duren más tiempo y no paguemos facturas desorbitadas.

Por último, los más exigentes en el mercado pueden decantarse por la tecnología Inverter. A diferencia de los equipos convencionales, este sistema adapta la potencia del compresor a los grados que precisemos en cada momento, pudiendo disfrutar siempre de una temperatura constante y un mayor confort. Además, esto significa una considerable reducción tanto en el recibo de la luz como en el ruido. Por estas ventajas, suelen ser más caros que los sistemas de climatización tradicionales.