Así informó a Europa Press, la responsable de Sanidad Privada del sindicato, Antonia Pedreño, quien lamentó que los empleados recibiesen la noticia en una reunión convocada para ayer a las 14.30 horas y que, menos de tres horas después, ya no había residentes. Los cerca de 20 ancianos que vivían allí fueron trasladados a otros centros, explicó.

Pedreño destacó que el cierre de este centro ha tenido lugar de forma similar a otros casos que han sucedido durante los últimos meses como los de la residencia de Es Vida, Cas Notari (de Porreres) o la Clínica Bellver. En este sentido, la sindicalista remarcó que el propietario de muchos de estos centros es el mismo y alertó que también cuenta con otro en la calle Jesús y otro situado en Ciudad Jardín, que "seguirán el mismo camino", auguró

Por otra parte, subrayó que la mayoría de los residentes no han tenido las "garantías mínimas de calidad asistencial" debido a la falta de medicamentos y de personal médico. Incluso, señaló que los propios trabajadores han tenido que aportar los alimentos básicos en el cierre de estas empresas.

La única diferencia entre el caso de estos trabajadores y los de la Clínica Bellver es que ayer se les dio la carta de despido, apuntó la responsable de Sanidad del sindicato.