Asesino de la Baraja
Alfredo Galán Agencias
Alfredo Galán, llamado el "asesino de la baraja" por su forma de actuar, es «un depredador humano que sale a la caza del hombre para humillarlo y matarlo». Así lo declararon los tres psiquiatras que comparecieron ayer en la Audiencia Provincial, tras haberle examinado. Ha sido condenado a 142 años y tres meses de prisión.

El fiscal pidió 151 años de cárcel por 6 asesinatos y 3 intentos (cometidos entre el 24 de enero y el 18 de marzo de 2003). La defensa abogaba por 2 años y 8 meses de condena por tenencia ilícita de armas.

Además, el Tribunal establece que "el asesino de la baraja" tendrá que indemnizar a los familiares de las víctimas y a los heridos con indemnizaciones que suman 773.435 euros, de las que el Estado no es responsable civil subsidiario.

Los abogados de las acusaciones mostraron su satisfacción por la sentencia mientras que la abogada de Galán ha anunciado que recurrirá.

«NO ESTÁ LOCO»

La sentencia recuerda que, según los forenses que examinaron en su día a Galán, éste "no tiene patología psiquiátrica".

Los peritos reiteraron que Galán «desprecia la vida humana» y no tiene ninguna enfermedad mental. A su juicio, no planeaba sus crímenes, «simplemente se le ocurrían y ya está». Su personalidad es, según los expertos, esquizoide, narcisista, egocéntrica, cruel, agresiva y con hipersensibilidad al rechazo.

LAS CLAVES DE UN MACABRO JUEGO DE COPAS

Las víctimas: El 24 de enero de 2003 disparó a la cabeza de Francisco Ledesma, portero en la calle Alonso Cano. El 5 de febrero mató a Juan Carlos Martín en una parada de autobús de la Alameda de Osuna. Por la tarde hirió a la dueña de un bar de Alcalá de Henares y mató al hijo de ésta y a una cliente. El 7 de marzo hirió en Tres Cantos a un joven ecuatoriano y no mató a su novia «porque se me encasquilló el arma». El 18 de marzo asesinó a un matrimonio rumano en Arganda.

La baraja: Sólo puso naipes (el as, dos, tres y cuatro de copas) sobre el cuerpo de cuatro de las víctimas para «despistar a la Policía».

El arma: Utilizó una Tokarev rusa de 7,6 mm. La compró por 400 euros en Bosnia, cuando estaba destinado como cabo del Ejército. El arma aún no ha sido encontrada.

Por qué lo hizo: En su primera declaración, ante un juez de Puertollano, aseguró que eligió a sus víctimas al azar y que lo hizo para «experimentar la sensación de quitar la vida a un ser humano». También ha afirmado que su primera víctima iba a ser una empleada de Correos, pero no encontró el momento para hacerlo.

Narcisista y sádico: Los psiquiatras que lo han examinado sostienen que Galán no es un enfermo mental y que, aunque padece un trastorno de la personalidad, distingue el bien del mal. Lo describen como narcisista, sádico y megalómano.

LAS JORNADAS CLAVE DEL PROCESO

  • 7 de febrero. Galán se niega a declarar. El procesado oculta su rostro durante toda la vista y se niega a declarar. Se lee su confesión de los días 5 y 6 de julio, cuando admitió haber cometido los crímenes.
  • 11 de febrero. ¿Seguía a sus víctimas? La acusación cree que el asesino no mataba al azar, sino que escogía a sus víctimas. Según Teresa Sánchez, propietaria del bar Rojas de Alcalá (donde murieron su hijo, Mikel, y una clienta, y donde ella misma resultó herida), Galán sabía que en el Rojas solía haber un perro que el día del crimen no estaba allí. Además, Mikel y Galán se sonrieron, por lo que quizá se conocían de antes.
  • 15 de febrero. Reconocido. Los dos ecuatorianos que lograron sobrevivir tras ser tiroteados en Tres Cantos reconocen a Galán como su agresor «con un 100% de seguridad».
  • 16 de febrero. Asesino «educado». Un policía declara que Galán siempre daba los buenos días a sus víctimas y les pedía «por favor» que se arrodillaran, «porque la educación es lo primero en la vida».
  • 17 de febrero.Con la misma arma. Todos los crímenes se cometieron, según los peritos, con una Tokarev de 7,62 mm.
  • 18 de febrero. Traumatizadas. Las dos mujeres supervivientes (la dueña del bar Rojas y la ecuatoriana atacada en Tres Cantos) sufren estrés postraumático, según los psiquiatras.
  • 21 de febrero. «Normal y bromista». Alfredo Galán es una «persona normal, con muchas amistades y a la que le gusta gastar bromas, según un ex compañero suyo del Ejército. Los peritos explican que los disparos se hicieron a bocajarro.
  • 09 de marzo. La Audiencia Provincial notifica la condena de 142 años y tres meses.
'El asesino de la baraja'

De Ciudad Real: Alfredo Galán nació hace 27 años en Puertollano (Ciudad Real). Iba allí a menudo, aunque tenía casa en Villalbilla.

Ex soldado: Estuvo en Bosnia, en misión humanitaria, y en Galicia, limpiando chapapote. También trabajó como vigilante de seguridad.