Desde agosto de 2002 decenas de academias de inglés (Learning Sylvan, Opening, Brighton...) empezaron a cerrar en toda España.

Más de 160.000 alumnos dejaron de recibir clases y muchos continuaron pagando porque tenían, para hacer los cursos, créditos vinculados a entidades financieras. Se interpusieron decenas de demandas; el juicio por la mayor de éstas (de 2.000 alumnos) comenzó en Madrid el mes pasado y puede concluir en marzo. Borja es uno de estos 2.000 afectados.

El lunes, una sentencia obligó en Madrid a cuatro bancos a devolver el dinero pagado por 260 ex alumnos de Opening, y hoy [por ayer], otra, en Valladolid, permite recuperar su dinero a otros 25, ¿una inyección de moral?

Sí. La verdad es que desde que empezaron las primeras demandas, a finales de 2002, todas las sentencias (Barcelona, Sevilla...) han dado la razón a los alumnos.

¿Cuál fue su caso?

Contraté un curso de inglés  de dos años y medio en una academia Opening de Recoletos. Al año y pico, en agosto de 2002, cerró para siempre.

¿Le avisaron o le dieron alguna explicación?

No. No volví a saber nada de Opening. Y al principio seguí pagando la cuota mensual.

¿Qué hizo?

Me asesoré en Adicae [una asociación de consumidores y usuarios de bancos, cajas...] y me dijeron que tenía que enviar un burofax a Opening diciendo que me daba de baja; luego contacté con el banco para dejar de pagar y finalmente puse una demanda, a través de la asociación, para recuperar mi dinero.

¿Tuvo problemas?

Me incluyeron en dos listas de morosos, con lo que no podía solicitar créditos. Hubo alumnos inmigrantes que tuvieron que pagar todo el curso por miedo a las amenazas del banco y a ser expulsados.

BIO

Madrileño de 30 años, es el director de voluntariado de la ONG Cooperación Internacional