Devastador seísmo en Irán
Un hombre llora ante las ruinas de su casa, en la localidad iraní de Dahouyeh, cercana al lugar del epicentro del terremoto.  Raheb Homavandi/REUTERS
Un terremoto de 6,4 grados en la escala de Richter causó ayer al menos 300 muertos y alrededor de mil heridos en la provincia de Kerman, en el sudeste de Irán. Se trata de una zona contigua a la provincia de Bam, donde un fuerte seísmo causó 26.000 muertos en diciembre de 2003.

El temblor de tierra se produjo cerca de las seis de la madrugada –hora local– (03.55 en España) y tuvo su epicentro en las cercanías de la localidad de Zarand, de unos 15.000 habitantes, aunque el terremoto afectó a otros poblados cercanos, en los que residen otras 15.000 personas.

Las autoridades locales temen que la cifra de muertos se incremente una vez que se retiren los escombros, según Mohamed Ali Karimi, el gobernador de Kerman.

La Agencia Estudiantil Iraní (ISNA) aventura que podría haber más de un millar de muertos, ya que un buen número de aldeas de la zona están totalmente destruidas: «La situación en los pueblos de Hudcan y Daghuyeh es tal que no se prevé que puedan encontrarse supervivientes bajo los escombros».

Trágico historial de temblores

Además del de ayer y del ocurrido en Bam en 2003, Irán ha sufrido numerosos seísmos. El más grave de ellos ocurrió en 1990 al noroeste del país, que se saldó con 60.000 muertos. Entre los más recientes destaca el de junio de 2002, en el norte del país, con 230 muertos.