40 años sin el flaco más famoso del cine
Stan Laurel y Oliver Hardy en uno de sus divertidos gags. Foto
Desde siempre, las grandes parejas cómicas del mundo del espectáculo han surgido de las diferencias. Stan Laurel y Oliver Hardy unieron sus caminos en 1926 y, ya desde entonces, títulos como Duck Soup o Big Business contribuyeron a hacer de El Gordo y El Flaco toda una leyenda de la risa en el séptimo arte.

La arrogancia, la elegancia y el carácter del esmirriado británico encontraban su contrapunto perfecto en la timidez, la candidez y la ingenuidad del orondo estadounidense.

Los años treinta vieron nacer los mejores títulos de la pareja.

Pardon Us fue su primer largometraje, seguido de Dos pares de mellizos y Laurel y Hardy en el oeste. Rodaron su último filme juntos en 1951: Robinsones atómicos. 

En 1960, cinco años antes de su muerte y tres después de la de Hardy, Stan Laurel recibió un Oscar honorífico.

Curiosidades de una pareja de cine

Stan Laurel entró en los años diez en la compañía de Fred Karno, como sustituto de un todavía desconocido Charles Chaplin. El Gordo y El Flaco doblaban al castellano sus propias películas. Su acento guiri se hizo tan popular que más tarde los dobladores españoles imitaban su pronunciación. Fieles a la leyenda de todo cómico que se precie, tuvieron una vida amorosa agitada. Hardy se casó tres veces y Laurel, cinco.

Cuéntanos quien te hace más gracia: El Gordo y el Flaco, Buster Keaton, Harold Lloyd, Chaplin o los Hermanos Marx.