Cuarenta millones de cerdos van al matadero anualmente en España, cuya industria de explotación es la cuarta del mundo tras Estados Unidos, China y Alemania. Así lo ha informado la ONG Igualdad Animal, contraria al consumo de carne animal, al presentar este miércoles un informe sobre la explotación de estos animales en 172 granjas de Castilla-La Mancha, Castilla y León, Cataluña, Comunidad Valenciana, Extremadura, Murcia, Navarra, País Vasco, de las 99.000 que hay en España.

Los voluntarios entraban en las granjas sin permiso de los dueños y por la noche El objetivo de esta investigación, que ha durado casi dos años, no es el de denunciar, sino el de "hacer un llamamiento al consumidor sobre las condiciones en las que viven los cerdos", ha afirmado su portavoz en Cataluña, Sonia España.

El informe va acompañado de un vídeo (al inicio de la información) en el que se muestran las condiciones en las que viven estos mamíferos en las granjas visitadas por los voluntarios de esta ONG, que entraron en muchas de ellas sin permiso de los dueños y por la noche.

"Injusticia"


A juicio de la ONG, las granjas ecológicas o extensivas suponen el mismo tipo de "injusticia" que las granjas intensivas, porque en ellas los cerdos son considerados también "recursos" de los que obtener un beneficio y para ello "padecen privaciones durante toda su vida".

Según su investigación, las cerdas permanecen toda su vida confinadas en naves sin ni siquiera poder ver el sol y dan a luz a unas doce crías en jaulas que les impiden cuidar de ellas. Debido "al estrés que sufren" en las granjas, acaban mordiéndose unos a otros, en ocasiones hasta la muerte y con el fin de reducir las pérdidas económicas que esto supone, "les cortan los dientes y el rabo sin anestesia".

También, y siempre según Igualdad Animal, les cortan los testículos para evitar que su carne tenga un sabor fuerte que resulta desagradable a los consumidores.