La playa de La Albufereta tendrá desde finales de año o principios de 2006 un nuevo emisario submarino que permitirá el desagüe tanto de los vertidos procedentes de la depuradora Monte Orgegia como de las aguas pluviales de los barrancos de Juncaret y Orgegia a cuatro kilómetros de distancia. Actualmente, ese caudal de malos olores sale a unos 800 metros del litoral.

Con un plazo de ejecución de nueve meses, las obras de esta actuación, que se iniciarán en mayo, permitirán la construcción de una conducción para canalizar caudales de 6,5 m3 de agua por segundo y preservará así La Albufereta en caso de lluvias de gran intensidad. Para no molestar a los bañistas, durante el verano se trabajará en preparar las conducciones en unas naves industriales alejadas de la playa.

Así lo confirmó ayer el conseller de Infraestructuras y Transporte, José Ramón García Antón, a los vecinos del barrio, aunque para que el proyecto se ponga en marcha necesita una declaración de impacto ambiental y autorización de Costas.

Los vecinos del distrito dispondrán también el año próximo de un nuevo paseo peatonal de 1,5 kilómetros de largo con arbolado y plantas, que se urbanizará después del verano.
Esta otra dotación incluye un nuevo restaurante y un aparcamiento con cerca de 250 plazas libres, detrás del Edificio de las Torres.

Satisfacción vecinal
El presidente de la asociación de vecinos de La Albufereta, Antonio Soler, se mostraba satisfecho por las obras de revitalización que va a sufrir el litoral, «ya que así el barrio podrá dar un paso adelante. Ya era hora de que nos pusiéramos de acuerdo vecinos y Administración».

 

Traslado de ruidos por el bombeo

Uno de los litorales más degradados de la ciudad contará con una nueva estación de bombeo, que se trasladará 300 metros más arriba de donde está ahora, en plena playa, y acabará con el malestar de los vecinos por el ruido que causaba. Otras dos pequeñas estaciones, situadas en la Torre Vistamar, también se trasladarán. Mientras, el futuro encauzamiento del barranco del Juncaret cuenta con un proyecto de embellecimiento que se acometerá una vez se acabe el emisario submarino.