Al parecer, el hallazgo se produjo esta mañana en los subterráneos de Azca, en una zona de garajes colindante con el rascacielos incendiado.

En concreto, el agujero se había realizado desde dentro del edificio Windsor en un tabique de pladur. Fuentes del Ayuntamiento de Madrid y de la familia propietaria del inmueble declinaron hacer comentario alguno sobre este hecho y se remitieron a la investigación judicial en marcha.

Este hallazgo se une al que tuvo lugar el pasado domingo, cuando se descubrió que había sido forzada una puerta de acceso al edificio, precintado por la Policía Municipal.

Esta puerta se encuentra en el sótano segundo del subterráneo de Azca. Los investigadores están intentado determinar si esta puerta fue forzada antes o después del incendio que arrasó el rascacielos. No obstante, posiblemente no tendrán sus primeras conclusiones hasta al menos dentro de una semana.

Además Informativos Telecinco anunciaba esta tarde la existencia de otra puerta, también forzada, en la segunda planta.