Alejandro Espinosa, Félix Alarcón y Patricio Cerda
Alejandro Espinosa (i), Félix Alarcón (c) y Patricio Cerda (d), ex legionarios de Cristo. EFE

Félix Alarcón y Alejandro Espinosa, dos ex legionarios que sufrieron abusos sexuales del fundador de la Legión de Cristo, Marcial Maciel, han manifestado sentirse esperanzados ante una posible actuación más contundente del Vaticano contra Maciel y en la congregación, a raíz de la investigación reciente de la Santa Sede a la orden religiosa en la que se aseguraba que "los comportamientos inmorales del fundador se configuran, a veces, como verdaderos delitos y manifiestan una vida carente de escrúpulos y de genuino sentimiento religioso".

En 2006 el Vaticano no quiso hacer un juicio canónico a Maciel Patricio Cerda, que salió de la Legión tras presenciar los abusos sexuales de un seminarista por su rector, denunciarlo y tener conocimiento de otros casos que se intentaban ocultar, coincide en esta apreciación, pero recalca que si no hay un cambio profundo de la cúpula y los directores de los centros de la Legión, los cambios necesarios apuntados por la Santa Sede no se podrán llevar a cabo.

Alarcón, Espinosa y Cerda han coincidido en la "ambigüedad y tibieza" del primer comunicado de la Santa Sede, en mayo de 2006, invitando a Maciel a una vida de retiro y penitencia, renunciando a celebrar un juicio canónico por motivos de edad y sin ninguna mención a las víctimas. Maciel falleció en enero de 2008.

"Maciel era un criminal"

Para el mexicano Alejandro Espinosa, sobrino del fundador, la decisión de Benedicto XVI, un año después de ser elegido Papa, se plasmó en "un comunicado muy comedido, muy sutil para los crímenes de los que se le había acusado a Maciel".

"El cariz nuevo -en el comunicado del 30 de abril último- de que Maciel era un criminal nos ilumina nuevamente, y más cuando el Papa ha manifestado deseos de reunirse con las víctimas. Dentro de todas estas 'ambigüedades' surge esta nueva realidad que sí nos da mucha esperanza", añade Espinosa.