De esta manera, se recibió una llamada indicando que había fuego en el segundo piso de un edificio y que podría haber personas en su interior. En ese momento, el 112 activó su dispositivo de urgencias habitual y trasladó al lugar una ambulancia de soporte vital básico y una ambulancia sanitarizada del Servicio de Urgencias Canario (SUC).

Por su parte, el Consorcio de Bomberos de Tenerife, que intervino con una autoescala y una bomba urbana pesada (BUP), se encargó de extinguir las llamas que afectaron a la vivienda.

Al llegar, los médicos del SUC asistieron y estabilizaron a un menor de tres meses —único afectado— que presentó intoxicación por inhalación de humo de carácter menos grave, por lo que tuvo que ser trasladado en la ambulancia sanitarizada del SUC al Hospital Universitario Nuestra Señora de La Candelaria.

Finalmente, agentes de la Policía Local de Santa Cruz de Tenerife colaboraron con el resto de los recursos de emergencia y aseguraron la zona junto al Cuerpo Nacional de Policía, mientras que también se contó con la ayuda de Protección Civil.