El cáncer de endometrio es uno de los tumores más frecuentes que sufren las mujeres entre los 50 y 60 años. El síntoma más común es el sangrado anormal de la vagina, especialmente después de haber pasado la menopausia, informó la Junta en nota de prensa.

El tratamiento más común para esta patología es la cirugía, a través de una histerectomía radical, intervención en la cual se extrae el útero, los ovarios y los ganglios linfáticos, resultando muchas veces muy agresiva para la paciente.

Con la técnica del ganglio centinela, se realiza un marcaje para localizar cual es el primer ganglio al que supuestamente el tumor se extendería, de ahí la denominación de centinela.

El día anterior a la intervención, la paciente acude a la consulta de Ginecología, donde se inyecta en el útero una molécula marcadora. Posteriormente, en el servicio de Medicina Nuclear se realiza un SPECT-TAC, una prueba diagnóstica de última generación, que permite identificar el ganglio centinela.

Así se obtiene una linfografía, un mapa de los ganglios linfáticos de la paciente, donde se marca el ganglio centinela, el primero que se vería afectado por la tumoración si se extendiera fuera del útero. Una vez obtenido el mapa, al día siguiente, en la intervención, se localiza el ganglio centinela y se analiza. Si el tumor se detecta en estadíos iniciales, este procedimiento puede evitar intervenciones radicales innecesarias.

Los ginecólogos del Hospital General de Ciudad Real explican que la realización de esta técnica, supone una ayuda al abordaje laparoscópico del cáncer de endometrio, ya que facilita la cirugía, acorta el tiempo quirúrgico y disminuye la morbilidad de la intervención, lo que permite una mejor recuperación de la paciente, con un postoperatorio breve, ya que en 48 horas obtiene el alta hospitalaria.

Trabajo de investigación

Esta técnica que se está aplicando actualmente en el Hospital ciudadrealeño, es la parte práctica de un trabajo que está becado por la Fundación para la Investigación Sanitaria en Castilla-La Mancha (FISCAM), donde colaboran los servicios de Ginecología y Obstetricia, Medicina Nuclear y Anatomía Patológica.

Se trata de un estudio puntero, ya que es una técnica pendiente de validar a nivel internacional, por lo que el trabajo se sitúa en la vanguardia de la investigación, aportando nuevos casos a la experiencia científica.

Hasta el momento en el Hospital General de Ciudad Real se han realizado cinco intervenciones con esta técnica, resultando todas ellas plenamente satisfactorias para las usuarias.