Jaafari, un chií religioso y jefe del Partido Islámico Dawa, se había enfrentado por el puesto dentro de la alianza con Ahmad Chalabi, que en el pasado estuvo en el exilio y llegó a ser un favorito del Pentágono estadounidense.

Pero Chalabi retiró su candidatura el martes y los 140 miembros de la alianza aprobaron de forma unánime a Jaafari durante un encuentro en Bagdad, dijeron las fuentes.

Jaafari, un médico que habla en tono suave, aún se enfrenta el desafío del actual primer ministro Iyad Alawi, pero las posibilidades de Alawi se redujeron después de que su lista no alcanzara más del 14 por ciento de los votos en las elecciones del mes pasado.

La coalición chií, llamada Alianza Unida Iraquí, ganó el 48 por ciento de los votos en los comicios del 30 de enero, suficientes para 140 escaños en la Asamblea Nacional de 275 miembros, y ha insistido que es ella la que debe tener el cargo de primer ministro.

Se necesita una mayoría de dos tercios en la asamblea para formar un gobierno, un margen que no tiene ninguna de las alianzas por sí sola.

Pero si la principal alianza chií se alía con el bloque kurdo que quedó en segundo lugar en los comicios, obteniendo 75 escaños en la asamblea, juntos podrían conseguir esa mayoría en la asamblea, y decidir los principales cargos del gobierno.

Los kurdos han dicho que quieren que Jalal Talabani, el líder de uno de los dos partidos políticos de su agrupación, sea el presidente de Irak, un papel que a diferencia del de primer ministro, tiene funciones principalmente ceremoniales.

Los kurdos aún no han acordado aliarse con nadie y continúan en conversaciones tanto con la alianza chií, como con la lista de Alawi.