Según diversas fuentes, el grupo, detenido en Alicante, Murcia y Granada y acusado de tratar de comprar explosivos, pretendía cometer un atentado estas Navidades en Madrid, aunque sus planes no estaban muy desarrollados.

Fuentes judiciales dijeron, sin embargo, que en las 'diligencias que constan en el juzgado no hay ningún indicio de que fueran a cometer un atentado inminente'.

Los otros siete detenidos tendrán que presentarse regularmente ante las autoridades judiciales mientras continúe la investigación.

Se cree que sus actividades se han extendido a otros países europeos ya que sus miembros tenían conexiones con residentes en Alemania, Holanda, Reino Unido, Bélgica y Dinamarca de origen argelino.

Todos los detenidos están acusados de dar apoyo financiero y logístico al Grupo Salafista para la Predicación y el Combate, el mayor movimiento extremista ilegal de Argelia.

Están acusados de recaudar dinero a través del tráfico de drogas, falsificar tarjetas de crédito y robo de vehículos y viviendas.

España ha detenido a 63 personas por supuestos vínculos con el terrorismo internacional este año.

El año pasado la policía detuvo a 131 personas por supuestos vínculos terroristas. Alrededor de la mitad fueron arrestados en conexión con los atentados del 11 de marzo, en los que murieron 191 personas.