Prisión de Soto del Real
Uno de los patios interiores de Soto del Real, donde actualmente hay 1.885 reclusos. ARCHIVO

Robos de objetos de valor que depositan los presos cuando llegan a la cárcel, un servicio de venta de alcohol a internos que se paga a través de giros postales y otro 'servicio' que introduce a los reclusos objetos prohibidos que les envían los familiares. Se investigaron robos de objetos de valor que depositan los presos cuando llegan a la cárcel

La cárcel de Soto del Real, en Madrid, ha sido objeto de varias investigaciones por parte de Instituciones Penitenciarias tras detectarse irregularidades y delitos cometidos por funcionarios. Las pesquisas han provocado que dos trabajadores hayan sido expedientados y suspendidos de empleo y sueldo y que también se abrieran investigaciones en la Fiscalía de Madrid.

Irregularidades que se suman a las que ya destapó 20 minutos en otra cárcel madrileña, la de mujeres Madrid I, en Alcalá-Meco, donde Prisiones investiga favores sexuales de presas a funcionarios, y juergas entre trabajadores y reclusas con alcohol. Interior destituyó a la cúpula de esta cárcel.

"En Soto del Real, el servicio de Inspección hizo su trabajo. Se detectaron irregularidades y se hicieron las investigaciones pertinentes. Y luego se denunció", explica a este diario un portavoz de Instituciones Penitenciarias.

El tema llegó incluso a la Fiscalía de Madrid. La administración de Soto detectó el año pasado que habían desaparecido de la caja fuerte de la zona de ingresos (donde llegan los reclusos por primera vez) algunos objetos de valor que dejan allí los internos, como tres relojes de lujo, uno de ellos valorado en 6.000 euros. "Se abrió una investigación, no se pudo determinar cómo desaparecieron, y se llevó el tema a la Fiscalía", explica el mismo portavoz. Uno de los funcionarios que allí trabajaba fue trasladado a otras funciones.

De la caja fuerte

Este diario ha hablado con varios ex reclusos, que denunciaron los hechos a 20 minutos. "Se sospecha de cuatro funcionarios. Allí faltaron relojes, pulseras y dinero en efectivo. Y las llaves de la caja fuerte sólo la tienen ellos, explica un ex interno.

Se sospechaba de cuatro funcionarios. Allí faltaron relojes, pulseras y dinero

Prisiones abrió un expediente de responsabilidad patrimonial para resarcir a los robados, pero ningún familiar se presentó. "Son narcos, mafiosos, delincuentes importantes, a los que les sobran estas cosas y pasan de ir a juicio. Y los funcionarios lo saben". Hay más casos.

Prisiones también ha expedientado a un funcionario, suspendido siete meses de empleo y sueldo, por vender alcohol a los internos. Tenía montado su negocio en el módulo 4. Apodado Harry Potter, tenía un preso que le ayudaba como intermediario. Todo aquel que quería una botella de whisky o de ron debía pagar entre 100 y 125 euros. Los presos no tienen dinero en efectivo, pero sí tarjetas con un remanente. Debían ingresar la tarifa de la botella en una cuenta corriente a través de los giros postales que sí pueden hacer. El preso intermediario facilitaba el número.

Otro funcionario también fue suspendido por meter objetos de valor a presos a través del servicio de paquetería, compinchado con los familiares. "El asunto está judicializado", explican en Prisiones. "Metía móviles, ordenadores y droga. Había un 'servicio' ya instaurado. Pero había más trabajadores implicados", afirma otro ex recluso de Soto.

"Lavar los trapos sucios en casa"

Todas estas irregularidades, que en un principio fueron denunciadas por ex reclusos, han sido confirmadas por fuentes penitenciarias de la prisión y por el departamento de Instituciones Penitenciarias.

Para este jueves está previsto, según fuentes sindicales, una reunión en la misma cárcel entre la dirección de la misma y los principales sindicatos para tratar todos estos asuntos "y para evitar en la medida de lo posible nuevas filtraciones a la prensa". La política es "lavar los trapos sucios dentro de casa".