Sobre la 1.30 horas del lunes, un vecino de Majadahonda llamó al 112 para pedir ayuda. Acababa de hablar por teléfono con su hija, que estudia en EE UU, y ella, muy baja de ánimo, le había dicho que quería quitarse la vida.

Cónsul en Nueva York

Tras pasar el caso a la sala del 091, y mediante gestiones con Asuntos Exteriores, la Policía logró que el cónsul en Nueva York enviara una patrulla al domicilio de la mujer.

A la llegada a la vivienda, los agentes estadounidenses lograron hablar con ella y hacerle desistir de su propósito. Luego la trasladaron a un centro asistencial. A las 2.50 horas, el padre volvió a llamar al 112. Su hija estaba mejor y él, eternamente agradecido.