Según se explica en la sentencia, conocida hoy, el procesado, J.G.C., tenía reconocida por el Instituto Nacional de la Seguridad Social una pensión en concepto de incapacidad permanente absoluta desde marzo del año 2005.

La pensión debía ser revisada en función de su evolución y, con tal fin, fue citado en mayo de 2007 y acudió a la valoración con el informe médico elaborado por el especialista, pero manipulado posteriormente por él.

En concreto, el acusado introdujo en el informe palabras como 'no' o 'casi', que cambiaban el sentido del documento para conseguir así que se le reconociera nuevamente la incapacidad. No obstante, la Seguridad Social detectó la alteración del informe y le retiró la pensión.

La sentencia de la Audiencia recalca que las pruebas practicadas en el juicio "no dejan lugar a duda" y constatan que fue el acusado quien manipuló el informe médico.

El especialista que redactó el escrito original, citado como testigo, dejó claro que había palabras introducidas con posterioridad a la firma del informe que cambiaban su sentido. Además, la prueba caligráfica confirmó que no era la letra del doctor ni la misma tinta. Los peritos concluyeron además que la letra, aunque intentaba imitar la del doctor, era del acusado.

En vista de ello, la Audiencia condena al acusado por un delito de falsedad en documento público y otro de estafa en grado de tentativa. Le impone en total diez meses de prisión y el pago de una multa de 1.800 euros.

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