Fátima suena rotunda y desconcertada. Impresionada por el impacto de la noticia y orgullosa de su decisión: "He dimitido como edil popular porque la dirección local y provincial del partido me ha debilitado día a día".

Fátima Mohamed utiliza hiyab desde hace 48 añosSu affaire con el PP de Gines (Sevilla) comenzó hace 15 años. El infierno, sólo hace dos: el día que Mariano Rajoy anunció que simularía el modelo de la derecha francesa en temas de inmigración y tolerancia cero con el velo. Fátima Mohamed utiliza hiyab desde hace 48 años. Así que la noticia le rompió el corazón: "No entendí la postura de mi partido. Rajoy, que siempre había apoyado mi candidatura y respaldado mis proyectos, quería prohibir el velo. Vetar mi señal de identidad".

La indignación sucedió a la decepción y la edil popular concedió una entrevista en el diario Público en la que censuraba las palabras del líder popular. El titular de la entrevista fue el principio del fin: No apoyo a mi partido en el tema del velo. No es ninguna barrera.


No más entrevistas. No más críticas al PP
El día de la publicación, el secretario provincial popular, Antonio Sanz, descolgó el teléfono, marcó el número de Fátima y le espetó: "No más entrevistas. No más críticas al PP". Ella acató. Pero era demasiado tarde. La maquinaria del mobbing político había sido activada, según relata Fátima.

La concejala dejó de recibir las convocatorias oficiales a reuniones. Nadie la invitaba a los congresos. Y el Ayuntamiento de Gines comenzó a ser un lugar hostil: "Fue un desgaste psicológico desgarrador. No denuncié antes porque no quería traicionar al partido. Pero mis dos últimos años en el seno popular han sido horribles".

Fátima solicitó audiencia en numerosas ocasiones con el presidente provincial y su secretario general, Javier Arenas. La respuesta fue el silencio. Fátima  Mohamed se siente discriminada y utilizada por el PP: "Fui útil para ganar las elecciones. Atraje voto inmigrante y fui imagen de la tolerancia y el respeto cultural en el seno popular". Pero la sombra de la oposición revela los peores instintos de la política. "Cuando perdimos las elecciones, mi presencia empezó a ser molesta porque mi estética es contraria a las ideas ultraconservadoras del PP".

Fátima abandona. Pero no se va. El lunes por la mañana presentó su dimisión del PP. Por la tarde se pasó al Grupo Mixto y se ofreció a otros partidos. Y este martes viaja a Madrid para atender a medios árabes. "El PP comenta off the record que me quedan dos telediarios en la política. Voy a demostrar que me quedan más de dos lustros", finaliza.