En este sentido, constató que la vicepresidenta primera del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, los socialistas y el PP tendrán la oportunidad de votarlo.

Asimismo, el líder nacionalista vaticinó que "la sangre no llegará al río" con las amenazas de los socialistas catalanes al PSOE porque "son hermanos de sangre".

También mostró su "escepticismo" hacia la posibilidad de que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, no venga a Catalunya para la campaña electoral. "Acabará viniendo porque los votos del PSC dependen mucho del PSOE", remachó.

Mas hizo estas declaraciones en el marco de su visita a Expoebre, que se celebra hasta el domingo en Tortosa (Tarragona), donde reiteró también que el Govern "apurará" las elecciones hasta el último día, salvo que suceda algo excepcional.

Aprovechó para mostrar su preocupación por la situación de crisis económica en Catalunya, asegurando que en 2009 se destruyó tres veces más puestos de trabajo que Alemania, cuando el país germano tiene más trabajadores.

"Esto demuestra hasta qué punto los gobiernos socialistas de Catalunya y de España son gobiernos que no han hecho bien las cosas", añadió.

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