Trabajadores y sindicatos se han manifestado este mediodía en Santander para reclamar a los gobiernos central y regional medidas generadoras de empleo y reglas y controles para los "capitalistas" y para el sector financiero, al que señalan como responsable de la crisis económica.

Cientos de personas —cerca de 4.000 según la organización— secundaron así la manifestación del Primero de Mayo, convocada conjuntamente por los sindicatos UGT y CC.OO. bajo el lema 'Por el empleo con derechos y la garantía de nuestras pensiones'.

La marcha recorrió un año más el trazado comprendido entre las plazas de Numancia y Pombo, encabezada por la pancarta principal y salpicada de otras muchas de las diferentes federaciones sindicales y de otros colectivos.

El cierre, justo antes de sonar la internacional, lo pusieron los secretarios generales de CC.OO. y UGT, Vicente Arce y María Jesús Cedrún, que animaron a los trabajadores a seguir "unidos" y a responder a las medidas de presión que se puedan plantear desde los sindicatos, entre las cuales, Arce llegó a aludir a la huelga general. "Nos están pinchando para que hagamos algunas cosas más. Estamos en ello. Tenemos que estar presentes en la calle", aseguró.

Tanto Arce como Cedrún centraron buena parte de sus discursos en la crítica al sector financiero, como causa de la crisis, y en reclamar al Gobierno una respuesta adecuada frente a la banca.

La responsable de UGT criticó que a pesar de la internacionalización de la economía, el capitalismo "sigue siendo el que manda" y las entidades financieras "imponen" sus criterios.

Además, lamentó que los políticos europeos son "incapaces de dar una respuesta contundente" frente a los que pretenden "sangrar" a los trabajadores, y pidió a los gobiernos que escuchen a los ciudadanos y no permitan "llegar a un mayores niveles de deterioro social".

Exigencias a los bancos

A su juicio, "ya va siendo hora de que los políticos se pongan de acuerdo, impongan las reglas y sean contundentes". "Es urgente que se condicionen todas las ayudas a los bancos a que se ponga dinero en manos de las familias, los autónomas y las pymes", señaló Cedrún.

En su opinión, los gobiernos deben "obligar a las entidades financieras a devolver lo que la sociedad les dio", una idea que refrendó el secretario general de CC.OO., Vicente Arce, quien criticó que el sistema financiero quiere "imponer sus leyes" y "no devuelve lo que se le ha dado".

"Es obsceno que los bancos" anuncien esta semana que están "duplicando beneficios", mientras los trabajadores y las empresas "no tienen un euro en la mesa" para créditos, censuró Arce, que fue especialmente crítico con el gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, que "azuza" a empresarios y Gobierno para que "sacrifiquen los derechos de los trabajadores".

Reforma laboral y diálogo social

En esta línea, María Jesús Cedrún dejó claro que la reforma laboral no es la solución a la crisis, una reforma que, además, "no plantea más que recortes" y pretende hacer olvidar que la crisis es "consecuencia de la especulación y que son los bancos los que han parado el crédito de raíz y están estrangulando la economía".

Lo que sí defendieron los representantes sindicales fue el diálogo social en el que, según Arce, los sindicatos son "los más empeñados" en llegar a acuerdos y en que se cumpla además lo suscrito a principios de año con la patronal respecto a la negociación colectiva.

El responsable de CC.OO. denunció que las empresas "están haciendo caja a cuenta de los trabajadores" al no cumplir esos compromisos, y arremetió también contra el Gobierno central y sus "discursos huecos" porque, según dijo, "no se puede mantener durante un año que no se van a recortar derechos de los trabajadores" y hacer después propuestas como la de retraso de la edad de jubilación.

En opinión de los sindicatos, lo que tiene que hacer el Gobierno es trabajar en propuestas generadoras de empleo porque, en palabras de Cedrún, el trabajo es la clave pasa salir de la crisis, para un futuro con derechos y para garantizar las prestaciones sociales; y los trabajadores no pueden ser "exclusivamente" los que paguen las consecuencias de la crisis, que deben distribuirse de forma "equitativa y justa".

Demandas al gobierno cántabro

UGT y CC.OO. dirigieron sus reivindicaciones no sólo al Gobierno central sino también al regional. Así, Cedrún recordó los más de 40.000 parados que hay en Cantabria, lo que la convierte en una sociedad "en peligro, enferma". Por ello, cree que "urge" poner en marcha las medidas del segundo Plan de Empleo en las que ya hay acuerdo, sin esperar a que culmine la negociación del plan.

También Vicente Arce pidió al Gobierno de Cantabria medidas para el empleo y reiteró la necesidad de que cualquier inversión o financiación vaya vinculada a la creación de puestos de trabajo.

"Los empresarios que quieran especular con la crisis, que arriesguen su dinero", apostilló el líder sindical, quien reivindicó también una reforma fiscal "en profundidad" para que "los que tienen más paguen más" y el Gobierno obtenga así más recursos.

Festividad de "plena vigencia"

La celebración del Día del Trabajo es, para Arce, una festividad "de plena vigencia", porque aunque se han ganado muchas cosas, quedan otras "pendientes" y se quieren "recortar" las ya alcanzadas. Además, según Cedrún, es también una ocasión para solidarizarse con otros trabajadores del mundo que aún no han conseguido muchos de esos derechos.

De hecho, a la manifestación de Santander se sumaron representantes de la Coordinadora Cántabra de ONGD. Junto a éste, también participaron otros colectivos, como la Plataforma por la III República, entre otros.

La marcha, amenizada en algunos tramos por tambores y gaitas, contó también con numerosas pancartas, porque a la principal se sumaron las de diversas federaciones sindicales y algunos colectivos de trabajadores, como los de Froxá, que se manifestaron con el lema 'Hay que luchar por el empleo, como en Froxá (31 días de huelga)'.

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