El Ayuntamiento de Pekín prohibió a las familias adquirir más de una casa, en una de las nuevas medidas gubernamentales para frenar la burbuja inmobiliaria que vive la capital china.

Según informó la agencia oficial Xinhua, la nueva reglamentación municipal, publicada el viernes, indica que "una familia puede comprar sólo un apartamento nuevo en la ciudad en el momento actual". Entre otras iniciativas, el ayuntamiento pequinés también prohíbe la firma de hipotecas para una segunda o sucesiva vivienda.

La enorme liquidez de capitales de China está causando burbujas especulativas, inmobiliarias y bursátiles
Las autoridades de la capital china, una de las metrópolis más afectadas, aseguran" estar resueltas a luchar contra la curva irracional de demanda inmobiliaria" que, dicen, afecta a Pekín. "Se deben entender los efectos perniciosos de los encarecimientos rápidos del precio de la vivienda para la salud del crecimiento económico y de la estabilidad social en la capital", indica la nota oficial.

La enorme liquidez de capitales de China -causada por la facilidad de crédito de los bancos y el paquete de estímulo gubernamental que regó la economía- está causando burbujas especulativas, especialmente en el sector inmobiliario y bursátil.

Algo "inalcancable"

"Existe una gran burbuja en el mercado inmobiliario de Pekín. La vivienda se ha convertido en algo inalcanzable para muchos", lamentó Chen Zhi, vicesecretario general de la Asociación de Inmobiliarias de Pekín.

El endurecimiento de las medidas se produce después de que el dato de marzo arrojara una subida del 11,7% interanual en el precio de la vivienda, frente al 10,7 por ciento de febrero, aunque consultoras independientes estiman que el incremento real podría ser superior después del récord del 30% de enero.

El precio de la vivienda china es 27 veces superior al de los ingresos medios de los ciudadanos del país, y cinco veces superior a la media mundial, ya que la renta per cápita en China es de unos 1.500 dólares en las zonas urbanas, mientras que el metro cuadrado en Pekín supera 3.000 dólares.