Los sindicatos UGT y CCOO se manifestarán hoy en Palma, Mahón e Ibiza, con motivo del 1 de Mayo, bajo el lema 'Por la ocupación con derechos y la garantía de nuestras pensiones', con el fin de clamar por el empleo en un momento en el que la tasa de paro se eleva al 22,41 por ciento en las islas durante el primer trimestre de este año, según publicó ayer el Instituto Nacional de Estadística.

Concretamente, la marcha de UGT y CCOO comenzará a las 11.00 horas en la calle Navarra de Ibiza; a las 11.30 en la Plaza España de Palma y a las 12.00 en la Plaza de la Esplanada de Mahón.

Por su parte, los sindicatos CGT y STEI se manifestarán también, a partir de las 11.30 horas en la Plaza España, bajo el lema 'Que la crisis la paguen sus responsables y luchamos por el reparto de la riqueza' y en defensa de una huelga general ante la "incapacidad que han demostrado, tanto la clase política, como las direcciones de los sindicatos denominados mayoritarios, en un momento en el que la crisis recae de manera dramática en la clase trabajadora".

De este modo, pese a que saldrán del mismo lugar, UGT y CCOO irán juntos bajo una pancarta, mientras que CGT y STEI compartirán una pancarta diferente, debido a las diferencias existentes entre los dos sindicatos mayoritarios y las centrales sindicales dirigidas en las islas por Biel Caldentey y Helena Herrera.

Una de las principales diferencias es que UGT y CCOO descartan la posibilidad de convocar una huelga general en España, debido a que "aunque fuese un éxito, no va a crear ni un solo puesto de trabajo".

En este sentido, la secretaria general de CCOO en Baleares, Katiana Vicens, recordó el pasado jueves que las tres huelgas generales que se han convocado en los últimos años (dos con el Gobierno de Felipez González y una con el de José María Aznar) no fueron por las cifras del paro, sino por reformas de la normativa laboral o "decretazos que recortaban derechos a los trabajadores".

Así, dijo que una huelga general debe perseguir un objetivo que sea "realmente factible". En esta línea, Bravo señaló que convocar una huelga general en España en un contexto de crisis económica a nivel europeo, sería lo mismo que intentar "curar un cáncer de pulmón con una aspirina".

El secretario general de UGT admitió que el capitalismo ha "derrotado" a los sindicatos, que están a la "defensiva", debido a que el capital "nos ha sodomizado" a través de los bancos y los grupos financieros, a los que tachó de "auténticos pirañas y sinvergüenzas".

Ante este panorama, expresó sus "dudas" de que "seamos capaces de aprender la lección" de lo que está sucediendo, ya que "están ganando las tesis del capitalismo, frente a la lucha que hemos mantenido para que hubiera una sociedad más justa y de valores en la que hubiese un mejor reparto de la riqueza basada en una economía productiva y no especulativo".

Además, Bravo censuró que "no hay política de izquierdas alternativas, ya que los partidos socialdemócratas y los conservadores no luchan por el espacio del centro, sino por la derecha", hasta el punto de que en Europa "salen cada vez formaciones más de derechas, neonazis, racistas y xenófobas, debido a una pérdida de valores, al hilo de la crisis".

En este contexto enmarcó la propuesta del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero de ampliar la edad de jubilación hasta los 67 años y la reforma laboral que pretende llevar a cabo, que "no hay por donde agarrarla". "Habría que mandar las urnas a tomar por saco y subirnos al monte a hacer la revolución", zanjó.

La "sumisión" de ugt y ccoo

Por su parte, los secretarios generales de CGT Baleares y el STEI-i, Helena Herrera, y Biel Caldentey, respectivamente, critican que las "contadas ocasiones de radicalismo verbal" de determinados dirigentes sindicales, en referencia a UGT y CCOO, "contrastan con su sumisión a la hora de firmar Expedientes de Regulación de Empleo (ERE's), recortes salariales, reconversiones, deslocalizaciones y, si nadie lo impide, una nueva reforma laboral a gusto del capital financiero".

Herrera y Caldentey censuran que en esta crisis global, tanto financiera, como social, los cerca de 130.000 parados en Baleares y los más de 4,6 millones en el conjunto del Estado, están "obligados a pagar la factura de los desequilibrios provocados por la codicia sin freno de la especulación capitalista".

Ante esta situación, aprovecharán el 1 de Mayo para reivindicar el sindicalismo como "herramienta de lucha ante la agresión a nuestros derechos", con el fin de lograr la "plena ocupación, el reparto de la riqueza generada y la cohesión social, así como los derechos efectivos de toda la clase trabajadora, especialmente el de los colectivos con más riesgo de exclusión, como los inmigrantes".

Asimismo, durante la manifestación también defenderán "unos servicios públicos y de calidad, así como la defensa del territorio, el respeto a nuestros derechos democráticos y nacionales y una política fiscal justa y progresiva eliminándose el expolio fiscal de Baleares".