Los grupos parlamentarios de PSdeG y BNG acusaron hoy a la Xunta de pretender "desmantelar" el sistema educativo público a través de la supresión de diversos comedores escolares, algo que el PPdeG rechazó tras asegurar que el objetivo de la Consellería de Educación es "incrementar" el número de plazas de comensales.

En todo caso, ante el pleno del Parlamento, la portavoz del PPdeG en este debate, Marisol Piñeiro, subrayó la necesidad de "ajustar la oferta a la demanda" para llevar a cabo este incremento y, además, defendió que se recurra a las fórmulas de gestión "más adecuadas", aludiendo así a la posibilidad de que los comedores sean sustituidos por empresas de cátering.

"Su dignificación de la enseñanza pública mete miedo", recriminó la portavoz de Educación del BNG en la Cámara, Carme Adán, quien denunció que la acción del departamento que dirige Jesús Vázquez Abad se ciñe a la contratación de "campañas de publicidad". "Para ahorrar ahora un euro o dos para publicidad, su decisión de desmantelar los comedores tendrá un elevado coste a largo plazo", auguró la impulsora de esta proposición no de ley.

En cuanto a la aseveración de la parlamentaria 'popular' de que el anterior Gobierno autonómico también financió servicios de cátering para comedores escolares, Carme Adán replicó que esta práctica obedece a que en los 16 años de Manuel Fraga al frente de la Xunta "se construyeron muchas escuelas sin cocina ni comedor". "Por eso es necesario", espetó.

Por su parte, el portavoz de Educación del Grupo Parlamentario Socialista, Guillermo Meijón, recordó que la llegada del PP a la Xunta supuso un incremento del 15 por ciento en el precio de los comedores y alertó de que pretenden "obligar al copago" al alumnado que tiene derecho a su gratuidad. Por todo, concluyó que el Ejecutivo autonómico pretende "privatizar" este servicio.

Bocadillos en los colegios

El retraso en el pago a los comedores escolares también salió a colación, lo que valió a Carme Adán para criticar que la Xunta funciona por "acción-reacción" al ver la fotografía de los niños comiendo bocadillos en los periódicos.

"Quisieron achacarlo a que el director del centro era socialista", reprobó Meijón, quien ironizó con que "se salvó de que le llamaran republicano". A renglón seguido, tildó de "puferos" a los responsables de la Administración educativa dados sus "retrasos" en el pago de los gastos de funcionamiento de los colegios, de sus comedores y en la entrega de los fondos europeos. "No dan a tiempo ni la hora", censuró, para mostrar su "extrañeza" por que Vázquez no haya sido cesado.

Frente a esto, Marisol Piñeiro advirtió de que "no todo vale en política" para lamentar la "manipulación" de "un colectivo tan sensible como la infancia para sacar unas fotos en la prensa". Tras esto, reiteró que la Xunta paga en las mismas fechas que el bipartito, por lo que ironizó con la "suerte" que tuvo la ex conselleira del ramo de que ningún niño saliese en los periódicos comiendo un bocadillo.

Ratio de niños por comedor

Después de que los portavoces socialista y nacionalista denunciasen el cierre de ocho comedores en el rural que supondrá la supresión de 73 plazas, Piñeiro arguyó que la actual Xunta mantiene la ratio de niños por comedor que implantó el bipartito.

En todo caso, insistió en el compromiso del Gobierno gallego de incrementar el número de comensales, aunque no con la fórmula de gestión directa que reclamaron los grupos de la oposición, sino con aquella que se considere "más adecuada para cada caso".

Ante esta decisión, tanto Carme Adán como Guillermo Meijón recomendaron a la Consellería de Educación que deje de gastar en publicidad y lo haga en los comedores. De hecho, el socialista criticó la "pretendida austeridad" para este servicio "mientras se cambian casitas por gallinas" y se destina "un millón de euros a promocionar el decreto del gallego".

Ante la acusación de la parlamentaria del PPdeG de que "los garantes de la educación pública" —el bipartito— dejaron un "agujero" de 5,2 millones de euros en Educación, la nacionalista lamentó que se tilde a su formación de "despilfarradora" y aconsejó que se subsane ese supuesto déficit con el dinero que quedó sin ejecutar de los presupuestos de la conselleira del año pasado. "Dejaron sin gastar más de 33 millones de euros", concretó Meijón.

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