Los más de 3.000 sordos zaragozanos apenas disponen de intérpretes
Un sordo (izda.) se dirige con signos a una intérprete, que traduce sus frases por teléfono. Fabián Simón
«Tengo que ir el martes a los juzgados y necesitaría un intérprete», dice Susana. «Lo sentimos, pero están todos ocupados», contestan en la Agrupación de Sordos. Y es que la financiación que reciben de la Administración Pública sólo les llega para cinco intérpretes educativos (para estudiantes universitarios o de institutos) y ocho para el resto de asuntos, mientras que el número de sordos en Zaragoza es 3.109.

Los intérpretes son muy necesarios en la vida cotidiana de las personas sordas. Desde ir al médico hasta arreglar unos papeles en el banco. Todo se hace de forma oral y los sordos se sienten más seguros con un intérprete a su lado. «Alguna vez me he tenido que ir de una tienda sin comprar porque no entendía a la dependienta», explica Susana, una de las usuarias de estos servicios.

En la agrupación tienen un teléfono a disposición de los sordos para que realicen  llamadas a través de los intérpretes. «Llaman a las familias, a una empresa para que les ponga Internet, etc.», señala Merche, la coordinadora.

Los intérpretes se solicitan con 48 horas de antelación (por SMS, e-mail y fax) o, en el caso de los estudiantes, a principio de curso.

Indefensos en caso de emergencia

Recientemente, un grupo de personas sordas se perdió en la montaña y no pudo llamar al 112 porque sólo dispone de servicio de voz. La Agrupación de Sordos está luchando por que esto cambie y se ponga al nivel del 061 (número para emergencias sanitarias), que dispone de un programa de SMS y fax. «Los mensajes son nuestra salvación, al igual que el e-mail, que nos permite comunicarnos prescindiendo del teléfono», explica Susana.