Una parodia no supone una "vulneración de las leyes de copyright", aunque aquellos que suben vídeos a YouTube "no tienen dinero para defenderse" ante una demanda interpuesta por haber difundido en Internet contenidos sujetos a derechos de autor. No lo decimos nosotros, lo dice Hitler.

Y lo hace por boca del actor Bruno Ganz, aunque con los pertinentes subtítulos, en una de las parodias que en las últimas horas circulan por la Red como respuesta a las que Google ha eliminado de su plataforma. La productora alemana Constantin Film fue la que exigió su retirada esta misma semana.

Las imágenes pertenecen a la película El Hundimiento (Der Untergang), y desde 2008 han sido manipuladas por varios internautas para hacer humor con la actualidad -fútbol, iPhone, política- o, simplemente, como pasatiempo. Al desaparecer de YouTube, los vídeos han aumentado su presencia en otras webs similares.

"¡Nadie usa Vimeo y Daily Motion!", chilla con ironía el Führer en uno de esos vídeos; precisamente son esas plataformas las que ofrecen, a día de hoy, muchas de las parodias suprimidas mediante la herramienta Content ID de Google, que permite a los propietarios de contenidos buscar vídeos, sacar alguna rentabilidad de ellos o bloquearlos, entre otras cosas.