Esta idea que ahora defiende el nuevo presidente del puerto, Abel Caballero, se basa en algo tan sensato como racionalizar el uso actual de los espacios portuarios. Y es que ahora hay una parcela de 230.000 m2 sin un uso asignado.

Cuidado con la ría

Si prospera este proyecto, se reducirá el impacto ecológico del nuevo relleno, que según la última versión de la Autoridad Portuaria se adentrará 100 metros en la ría y se extenderá 700 metros a lo largo de la actual escollera.

El relleno podría, además, sostenerse en pilotes y no sobre cajones, como se ha propuesto para la ampliación de la terminal de cruceros. De este modo la obra sale 17 millones más cara, pero no interrumpe el fluir de las corrientes marinas.

En cuanto a la fecha de inicio de los trabajos, Caballero advirtió ayer a la alcaldesa, Corina Porro, de que debería situarse en enero, porque el puerto vigués está al borde del colapso, y esto pone en riesgo su competitividad. El nuevo proyecto mantiene la idea de construir un nuevo arenal en el extremo del paseo marítimo.