Algunos de sus responsables visitaron ayer las instalaciones del Grupo Hojiblanca en Antequera, ya que tienen la firme intención de distribuir el oro líquido de nuestros olivares en su país, aunque de momento no han cerrado ninguna operación.

A pesar de que el aceite de oliva se introdujo en China hace más o menos un lustro, su comercialización va poco a poco –dos millones de litros al año vendidos en supermercados–, ya que resulta mucho más caro que otros tipos de aceites, como el de maíz.

En su visita, los representantes de Beijing aj Tongyi Trading Development también han conocido la aceituna de mesa de la empresa Hutesa, de la que les sorprendió enormemente su sabor salado. En China están muy familiarizados con los sabores dulces y picantes, pero no con el salado. Por eso, la firma española les informó de que pueden elaborar una aceituna con menos salinidad y más picante para que se adecue mejor a los gustos del mercado chino.