Juan Diego Redondo, un delincuente que no había regresado a la cárcel tras un permiso penitenciario, accedió al establecimiento poco después de las 21 horas, con la intención de robar la recaudación. Tras echar a los últimos clientes, amenazó a los trabajadores con un arma que, según los Mossos d’ Esquadra, podría ser de juguete. Luego intentó huir ataviado con una peluca, pero fue detenido.