En este sentido, durante la homilía de toma de posesión celebrada hoy en la Catedral de Valladolid, Blázquez expresó su "comunión profunda, cordial y obediente" con el Papa y defendió que las dificultades "no paralizan" a la Iglesia. "Más bien, nos impulsan a poner en el Señor nuestra confianza, a redoblar los esfuerzos y así llegará la barca a la otra orilla", añadió.

Además, Blázquez, el decimocuarto arzobispo de la diócesis, añadió que si la Iglesia no quiere "ser víctima de una confusión muy extendida sobre la verdad y el bien, sobre el amor y la vida y sobre la libertad y la justicia" debe levantar su existencia "sobre aquellos cimientos de una manera clara, positiva y sencilla".

Entre los cimientos, el nuevo arzobispo, ante una abarrotada catedral, destacó la "sólida formación cristiana" que permite que haya "suficientes criterios para orientarse" en el ambiente general y en la opinión pública.

"Podemos elegir la pedagogía que juzguemos más adecuada según las edades de la vida y las situaciones; pero con unos procedimientos u otros que sea auténtica iniciación cristiana; que eduque con claridad la cabeza y el corazón, a la luz de la fe y la razón, creando actitudes correctas e invitando a la conducta ética diaria", añadió.

En este sentido, aseveró que la iniciación cristiana es un "aprendizaje en la casa y escuela de la Iglesia" y que, a su juicio, "comienza desde la infancia en estrecha colaboración entre la familia y la parroquia".

Ayuda de la escuela católica

Así, Blázquez aseguró en que la clase de religión, la escuela católica, el servicio de algunos medios de comunicación "pueden prestar una ayuda muy importante" en la responsabilidad de "primordiales educadores", al igual que la catequesis, la participación en la Eucaristía del domingo o el cuidado de los necesitados.

Precisamente, el ejercicio de la caridad es "parte esencial de la Iglesia", continuó el arzobispo, ya que permite atender a las personas "más vulnerables y, de hecho, más heridas". "Ante las quejas recibidas por el cuidado deficiente de los necesitados, los apóstoles junto con los demás cristianos distribuyeron más eficazmente las tareas eclesiásticas", añadió.

En este sentido, incidió en que la Institución eclesiástica trabaja por "los golpeados por tantas formas de indigencia". Así, aseveró que la Iglesia es "la familia de los cristianos". "Con fallos, como nuestras familias, pero también con excelentes servicios en favor de los pobres y desamparados", continuó.

De este modo, abrió las puertas de la Iglesia a los jóvenes y los invitó a vivir "entre fidelidad y felicidad, entre el respeto a Dios, el servicio a los demás y la satisfacción profunda del corazón", mientras que recordó que el próximo año se celebrará en Madrid la Jornada Mundial de la Juventud.

El nuevo arzobispo de Valladolid también quiso recordar al jesuita Bernardo Hoyos, cuya ceremonia de beatificación se llevará a cabo mañana en la capital vallisoletana, y quien llevó a cabo "la primera predicación en España sobre el Sagrado Corazón de Jesús".

Asimismo, Blázquez recordó a personajes importantes de la Iglesia como San Pedro Regalado, patrón de la ciudad; el arzobispo Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo, quien aprendió las lenguas indígenas de América para poder predicar a los indios en la suya propia, o Santa Teresa de Jesús, que vivió en "tiempos reacios", como los actuales.'

Las edades del hombre'

Además, hizo referencia a la exposición 'La Edades del Hombre' que ha ofrecido la oportunidad de mostrar un "riquísimo patrimonio artístico", conservado y cuidado "por la Iglesia con el apoyo de otras instituciones".

Finalmente, el nuevo arzobispo dio gracias a Dios porque le ha abierto "una etapa nueva" que aseguró iniciar con "esperanza fresca e ilusionada". "Al comenzar cada día, cada tramo del camino y cada etapa de la vida renace en el corazón la esperanza fundada en Dios", insistió.

Así, también tuvo palabras para las autoridades civiles que acudieron a la ceremonia entre las que estaban el alcalde de la ciudad, Francisco Javier León de la Riva; el delegado del Gobierno en Castilla y León, Miguel Alejo; el subdelegado en Valladolid, Cecilio Vadillo, o el delegado territorial de la Junta en la provincia, Mariano Gredilla.

La ceremonia empezó en torno a las 12.30 horas cuando el arzobispo entró en la catedral entre los aplausos de los miles de asistentes. Tras la bienvenida del administrador diocesano, Félix López Zarzuelo, el nuncio del Papa en España, Renzo Fratini, se dirigió al público para señalar que Rodríguez llega a una diócesis "en el corazón de Castilla con una rica historia marcada por una profunda espiritualidad".

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