Las cenizas lanzadas al cielo por la segunda erupción en tres semanas del volcán situado bajo el glaciar de Eyjafjälla, en Islandia, han provocado el mayor caos conocido en la historia de la aviación comercial.

El desplazamiento de la nube de cenizas, que avanza desde Islandia hacia el este por el norte y centro de Europa, hace que el colapso del cielo europeo sea prácticamente total, ya que ante la imposibilidad de que los aviones despeguen o aterricen ha sido cerrado el espacio aéreo de nueve países, y aeropuertos de otros tres más, previsiblemente hasta el domingo.

El problema ya ha originado la suspensión del 60% de los vuelos, según la Organización Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea El problema ya ha originado, según informa desde Bruselas la Organización Europea para la Seguridad en la Navegación Aérea (Eurocontrol), la suspensión del 60% de los vuelos que deberían haberse realizado en Europa en los dos últimos días. Hasta el momento son unas 17.000 operaciones afectadas, que han afectado a más de 5 millones de pasajeros. De los 300 vuelos transatlánticos previstos para este viernes, sólo han despegado 120.

En España, el número de vuelos afectados alcanza a 1.120, y se corresponden a las conexiones con el Reino Unido, Irlanda, Noruega, Dinamarca, Finlandia y Holanda, entre otros. Las compañías españolas Iberia, Air Europa, Spanair y Vueling, han anunciado que aquellos pasajeros que no puedan realizar su viaje a causa de este problema, podrán cambiar sus billetes para otro destino o para otra fecha, e incluso, en algunos casos, se les puede devolver el dinero.

Desde Málaga, el presidente de Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), Juan Ignacio Lema, ha calificado la situación de "caso insólito" y ha defendido la cancelación de los vuelos por "razones de seguridad". Aunque no hay una cifra exacta de los costes para las compañías aéreas la suspensión de estos vuelos, fuentes del sector consideran que las pérdidas pueden llegar a los 740 millones de euros si el problema continúa en los próximos dos días.

Los expertos confían en que durante las próximas 48 horas la nube de ceniza se disipe El caos que hoy vive Europa y que los expertos confían en que se solucione en un plazo de 48 horas, en función de la densidad de la nube y del viento que la desplaza a una altura entre 5.500 y 11.000 metros, es superior al que se produjo con motivo del atentado de Nueva York del 11-S.

El volcán, que se encuentra bajo el glaciar de Eyjafjälla, en la parte sudoeste de Islandia, entró en erupción el 20 de marzo tras 200 años "dormido", comportándose con mayor virulencia el 14 de abril. La nube de cenizas está formada por finas partículas de roca que son altamente abrasivas, y que según los expertos pueden penetrar en las turbinas de los motores de los aviones y paralizarlos.