En el desmantelamiento pudieron identificarse cuatro personas, mientras que se constató que otras tres estaban indocumentadas. Por este motivo, fueron trasladados a las dependencias de la Policía Nacional y puestos a disposición de la Brigada de Extranjería. Uno de los indocumentados se encontraba en España de forma ilegal, y ya se han iniciado los trámites para su expulsión.