La plataforma denuncia que la propietaria del inmueble, Galisteo Estudio Jurídico, lleva a cabo una «agresiva estrategia de coacción para forzar la salida de los últimos inquilinos». Dicen que éstos han recibido ya varias falsas amenazas de derribo por ruina o cortes de luz y agua sin aviso, situación que han comunicado a la Gerencia, pero «no hemos encontrado más que un absoluto silencio por parte de Urbanismo».