Radovan Karadzic
Imagen de archivo de Radovan Karadzic. ARCHIVO

El juicio contra el ex líder serbobosnio Radovan Karadzic se ha reanudado este martes en el Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) con la intervención del primer testigo que participa en el proceso, el bosnio musulmán Ahmet Zulic, antiguo prisionero de un campo de concentración serbio.

El acusado podrá llevar a cabo interrogaciones cruzadas a cada testigo Karadzic deberá enfrentarse por primera vez en el juicio, donde se le acusa de presuntos crímenes de genocidio y contra la humanidad, a los testimonios sobre las matanzas en Bosnia entre 1992 y 1995.

Zulic será examinado por la acusación durante una hora y, posteriormente, Karadzic, que se defiende a sí mismo, tendrá 4 horas para el careo con el testigo. El acusado podrá llevar a cabo interrogaciones cruzadas a cada testigo y, después, tendrá derecho de réplica.

Este ex prisionero del campo de detención serbio de la región de Sanski Most (noroeste de Bosnia), presentará el que se espera sea uno de los relatos orales más crudos del juicio. Su testimonio incluye, en la línea de lo que recoge la instrucción, el relato del asesinato de veinte hombres en 1992 a quienes los soldados serbios habrían obligado a cavar su propia fosa antes de morir.

Más testimonios

A Zulic le seguirá este miércoles el testigo Sulejman Crncalo, cuya mujer fue asesinada en el mercado de Markale, en Sarajevo. En total, la acusación cuenta con hasta doce testimonios programados sólo para el mes de abril, algunos de ellos con un tiempo de interrogación concedido por la Corte de hasta catorce horas.

Karadzic, que se declara inocente, se enfrenta a la cadena perpetua si es hallado culpable de ser el "comandante supremo" de una campaña de limpieza étnica contra los musulmanes, según la acusación presentada por el Fiscal, Alan Tieger. Al ex líder serbobosnio Karadzic se le imputan once cargos por crímenes de guerra, contra la humanidad y por genocidio en la guerra civil de Bosnia-Herzegovina (1992-1995), donde se calcula que fueron exterminadas 100.000 personas y más de dos millones quedaron sin hogar.