Cómo importar una idea salada... y salir a flote
. Hugo Fernández
Eligió un aburrido departamento de contabilidad de un hotel en Londres. Sin embargo, aquel verano, el del 99, iba a ser el más provechoso de su vida.

Una compañera de curso trabajaba en un centro de flotación. Fue a visitarla y allí vio por primera vez aquellas cabinas en forma de huevo llenas de un agua muy salada –como la del Mar Muerto–, que permiten a una persona flotar sin esfuerzo, aislada de todo estímulo visual y sonoro. El resultado, máxima relajación sin peligro de hundimiento  durante una hora. Ella necesitó otra más hasta que lograron espabilarla.

El tema para el proyecto fin de carrera estaba elegido. «No nos pusieron muy buena nota», recuerda, pero estaba convencida de que la gente saldría tan encantada como en Londres. En 2001 invirtió 132.000 euros para abrir un local en Barcelona. Una de las primeras en visitarla fue la directora de su universidad para felicitarla e intentar emularla. Susana tiene la licencia de importación en exclusiva de estas cabinas para España.

Sus datos

Nombre: Flotarium

Dirección: Plaza Narcís Oller, 3. 08006 Barcelona

Teléfono: 932 173 637

Página web: www.flotarium.com