Las autoridades de Tailandia elevaron este domingo a 20 muertos y 825 heridos el balance de los enfrentamientos del sábado entre los manifestantes antigubernamentales y las fuerzas de seguridad en el centro de Bangkok, informaron fuentes oficiales.

Todo comenzó cuando el Ejército recibió la orden de recuperar el control de las zonas públicas de la capital tomadas por los "camisas rojas", leales al depuesto ex primer ministro Thaksin Shinawatra y que exigen la caída del Gobierno y elecciones anticipadas. Bangkok amaneció consternada por la peor ola de violencia ocurrida en los últimas dos décadas.

Abhisit Vejjajiva, expresó sus condolencias por los heridos y muertos, pero se negó a disolver el ParlamentoUna de las víctimas mortales, que incluyeron a soldados y manifestantes, es un camarógrafo japonés de la agencia Reuters, Hiroyuki Muramoto, que recibió un balazo disparado al parecer por un militar. Las fuerzas de seguridad, apoyados por vehículos blindados, tenían la misión de liberar las áreas de la capital ocupadas por los "camisas rojas", en aplicación del estado de excepción.

Los enfrentamientos más encarnizados se libraron en el entorno de la concurrida calle de Khao San, donde los turistas pudieron oír con claridad los ruidos de balas y explosiones desde los albergues. El primer ministro, Abhisit Vejjajiva, expresó sus condolencias por los heridos y muertos, pero se negó a disolver el Parlamento y convocar elecciones como le exigen los manifestantes.

La escalada de la violencia ha revivido en los habitantes de Bangkok los enfrentamientos entre los soldados y los manifestantes en mayo de 1992, que causaron las muerte a más de 50 civiles que protestaban contra el golpe de Estado del año anterior.

Los asesinados han sido exhibidos por los detractores del Gobierno que con las protestan persiguen la convocatoria de eleccionesMiles de "camisas rojas" continúan atrincherados cerca de la zona de los tiroteos, en el puente de Phan Fa, y otros se encuentran en el distrito comercial, donde las tiendas y restaurantes llevan cerrados más de una semana. Las zonas de las protestas continúan bloqueadas con camiones cruzados en mitad de la calle por los manifestantes para evitar que las fuerzas de seguridad puedan acceder.

Los cuerpos de los civiles asesinados han sido exhibidos por los detractores del Gobierno que con las protestan persiguen la convocatoria de elecciones y la caída del Gobierno de coalición, que encabeza el primer ministro Abhisit Vejjajiva, líder del Partido Demócrata.

Los 'camisas rojas' son seguidores del llamado Frente Unido para la Democracia y contra la Dictadura, creado por los políticos afines al ex primer ministro Thaksin Shinawatra, depuesto en 2006 por los militares y condenado en rebeldía a dos años de cárcel por abuso de poder.

Las protestas continúan

Los militares habían recibido órdenes de sacar del área comercial de la ciudad a los activistas, que se enfrentaban a los soldados con palos de bambú afilados, intentando detener el avance de las tropas, apoyadas por unidades de antidisturbios.

Wattanayakorn señaló que los 'camisas rojas' estaban empleando camiones y otros vehículos para bloquear una concurrida intersección e impedir así que las tropas pudieran llegaran al barrio comercial, en el que los manifestantes establecieron su centro de operaciones.

Los soldados han parado la operación y aunque las protestas continúan, no intervienen

Antes de la medianoche, el Ejército y la Policía recibieron la orden de retirarse de las zonas ocupadas de la capital tailandesa por los manifestantes y, poco después, el primer ministro, Abhisit Vejjajiva, anunció que el Gobierno no iba a escatimar esfuerzos para normalizar la situación sin recurrir al empleo de la fuerza.

"Los soldados han parado la operación y aunque las protestas continúan, no intervienen", dijo el jefe del Ejecutivo en un discurso televisado. En los enfrentamientos, los manifestantes capturaron a veinte soldados.