Valverde recuerda que la falta de consenso, junto a razones patrimoniales y naturales basan el rechazo de la Junta

El Gobierno de Castilla-La Mancha apuesta por un modelo de desarrollo de la región ligado a energías limpias, potenciando los recursos endógenos y en el que el turismo y los valores medioambientales, junto a los patrimoniales, tienen una especial relevancia.

Así lo recordó hoy el consejero de Presidencia, José Valverde, al detallar el contenido de las alegaciones que el Gobierno de Castilla-La Mancha ha presentado contra la instalación de un Almacén Temporal de Residuos Centralizado (ATC) en la Comunidad Autónoma, y que se basan en la falta de consenso, junto a razones patrimoniales, naturales, informó la Junta en nota de prensa.

El texto presentado al Ministerio de Industria recuerda que Castilla-La Mancha ha sido "generosa y solidaria en materia nuclear", y añade que la Comunidad mantiene una apuesta decidida por otras energías alternativas, en concreto la energía eólica, la fotovoltaica y la basada en la biomasa.

Asimismo, en el documento se recuerda que la instalación de un ATC es una decisión de carácter supramunicipal, por lo que, según ha indicado Valverde, la Comisión Interministerial debería haber tenido en cuenta las propuesta de las Comunidades Autónomas antes del iniciar el procedimiento.

El consejero de Presidencia explicó que en el texto se hace una reseña al acuerdo de las Cortes de Castilla-La Mancha del 1 de febrero en el que se manifiesta el rechazo a la instalación del ATC en cualquiera de las provincias de la región y se cita también el acuerdo del Congreso de los Diputados por el que se insta al Gobierno a asegurar el mayor consenso social, territorial e institucional al ahora de tomar una decisión sobre la ubicación de la instalación.

En ese sentido, se recuerda el rechazo que en Castilla-la Mancha existe a un ATC, no sólo con la oposición institucional de la Junta, sino también social, para lo que se adjunta un listado de organizaciones sociales que han manifestado dicha oposición, e incluso por parte de los vecinos de Yebra.

Junto a estas consideraciones, el documento presentado por el Gobierno regional incluye alegaciones concretas, parte de las cuales han sido detalladas hoy por el consejero de Presidencia.URBANISMO

En materia de urbanismo, José Valverde ha recordado que el planeamiento urbanístico municipal vigente en Yebra no contempla, ni es apto para la posible ubicación de una instalación de este tipo en su término municipal, por lo que sería necesaria una revisión del mismo. Esta revisión requiere una participación ciudadana y de las distintas administraciones y entre ellas con carácter principal de la Junta, por lo que todo indica, según ha explicado el consejero, "que esa reforma sería prácticamente imposible en las circunstancias actuales".

Existen también alegaciones sobre planificación territorial, dado el carácter supramunicipal de esta instalación cuando está a punto de aprobarse el Plan de Ordenación Territorial de Castilla-La Mancha que determinará la estrategia territorial para la Comunidad Autónoma.

Ese Plan ya estaría vigente en el momento de la tramitación de la figura urbanística que correspondiera para instalar el ACT y en ese momento la Consejería de Ordenación del Territorio y Vivienda tendría que emitir un informe vinculante, por lo que a juicio de Valverde, "no parece probable que se pudiera aprobar la instalación".

En cuanto a las masas de agua, el consejero ha recordado que "existe riesgo para la salud pública por la contaminación de aguas superficiales y subterráneas, dado que hay masas de agua que se utilizan como agua potable y de riego".

Patrimonio y turismo

También se han presentado alegaciones desde al ámbito de la protección del patrimonio, ante las repercusiones posibles sobre el Parque Arqueológico de Recópolis y sobre municipios colindantes que cuentan con 224 enclaves de interés histórico patrimonial en un ámbito de 590 kilómetros cuadrados. Ligadas a las alegaciones anteriores, se exponen otras en materia de turismo, industria por la que el Gobierno regional mantiene una apuesta decidida y que se podría ver seriamente afectada por la instalación de un ATC en la zona.

En este punto, José Valverde ha puntualizado que hay 25 alojamientos turísticos y 13 restaurantes a menos de 20 kilómetros de Yebra, así como 4 oficinas de turismo, el propio Parque de Recópolis y el conjunto monumental de Pastrana.

En las alegaciones se plantea también una defensa de las figuras de calidad agroalimentaria y es que, según ha explicado el consejero "queremos tener una agricultura ecológica y no poner en riesgo ninguna de nuestras Denominaciones de Origen".

En cuanto a la protección de recursos naturales, Valverde ha recordado que el término municipal de Yebra cuenta con recursos y hábitats naturales de alto valor de conservación que no se han tenido en cuenta para los criterios de exclusión y "entendemos que el Ministerio debería haberlos sopesado".

Riesgos graves de carácter ocasional

Finalmente, se plantean algunas alegaciones referentes a riesgos graves de carácter ocasional, que hacen referencia al transporte de mercancías peligrosas, a las inclemencias metereológicas que incrementan el riesgo de inundaciones en la zona, o al riesgo sísmico ocasional de la misma, en la que Valverde ha explicado que de 1990 a 2010 se han registrado 172 movimientos sísmicos.

Ante estas circunstancias, el consejero de Presidencia ha recordado unas palabras del presidente José María Barreda en las que reflejaba su obligación de prevenir riesgos y evitar accidentes y en las que reiteraba su apuesta por un desarrollo de Castilla-La Mancha muy alejado al de la energía nuclear.

Por ello, Valverde considera oportuno que el Ministerio busque el consenso en torno a la instalación del ATC aunque para ello sea necesario retrasar los plazos establecidos por el propio Gobierno central, ya que considera más importante llegar a un acuerdo que tomar la decisión con celeridad.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento