Una mujer, en su oficina.
Una mujer trabaja frente al ordenador en su oficina. EFE

Las mujeres que aportan mayores ingresos al hogar tienen un riesgo más elevado de sufrir maltrato en el seno de la pareja, mientras que en el caso de los hombres, este riesgo de recibir agresiones por parte de su mujer se incrementa cuando está en paro.

El 17%  reconoce que su pareja les ha insultado en alguna ocasión

Son algunas conclusiones del informe "Matrimonios y parejas jóvenes. España 2009" de la Fundación SM, que también ha revelado que, tras el nacimiento de los hijos, el 37% de las mujeres ha interrumpido su trabajo un año o más y un 15% ha dejado de trabajar definitivamente.

El informe, basado en 2.500 entrevistas -1.800 casadas y 700 que viven en pareja estable-, estudia los proyectos familiares de las parejas jóvenes -de entre 16 y 39 años-, que cada vez se casan menos y cuando lo hacen con una edad más elevada, al igual que vivir en pareja, que se retrasa principalmente por dificultades de acceso a la vivienda.

La convivencia ideal

Ocho de cada diez parejas jóvenes mantienen relaciones cercanas con sus familias. Preguntados por la convivencia ideal en pareja, el 45% se inclina por el matrimonio precedido por la cohabitación, el 32% prefiere alguna opción diferente al matrimonio y un 19% adicional se inclina por el matrimonio civil. Aunque la boda disminuye la segregación de endorfinas: el 25% de las personas reconocen sentirse menos enamoradas tras formalizar la unión. Los principales motivos son los hijos y la familia política.

Sobre la forma de enamoramiento, dos de cada tres personas de menos de 40 años dicen que se enamoraron poco a poco, y una de cada cuatro se enamoró nada más conocerla.

Mujeres trabajadoras

El ritmo de crecimiento de la tasa de participación laboral femenina en España en las últimas dos décadas apenas tiene parangón en Europa, solo es inferior al de las mujeres irlandesas, según los autores del estudio.

El porcentaje de madres menores de 40 años que trabajan (y están casadas o viven en pareja estable) es del 67%. El de madres con hijos menores de tres años es del 58%.

El 26% de mujeres considera que el nacimiento de un hijo ha limitado sus oportunidades de promoción, el 41% ha reducido su actividad laboral y un 19% ha cambiado de trabajo para poder dedicar más atención a sus hijos.

Estos datos contrastan con el número insignificante de varones que renuncian o reducen su trabajo para poder pasar más tiempo con sus hijos.

Maltrato verbal y físico

El estudio también analiza el maltrato verbal y físico de las parejas, que indica es más frecuente en las menos estables.

El 17% de los entrevistados reconoce que su pareja les insulta en alguna ocasión y un 3,5% declara que su pareja le ha agredido físicamente.

Estos porcentajes son mayores en los matrimonios poco estables.

Riesgo de maltrato

Según el informe, el riesgo de maltrato contra los varones aumenta más de tres veces cuando está parado. Respecto a la mujer, el hecho de aventajar a su cónyuge en ingresos comporta mayor riesgo de sufrir maltrato, como reacción de algunos varones a la pérdida de estatus.

Causas de conflicto

Uno de los motivos que generan conflictos en las parejas es la distribución de tareas, que las mujeres siguen asumiendo en la mayor parte.

Una de cada 4 se enamoró en el primer instante

En uno de cada cinco parejas jóvenes el reparto de las tareas domésticas es equitativo.

Más de las mitad de las mujeres consideran que las obligaciones domésticas impiden "mucho o bastante" a las mujeres que trabajan fuera de casa progresar profesionalmente.

Lo que dicen las parejas

La desventaja de la distancia. Oiane y Unai tienen 27 años. Los problemas conyugales no son de convivencia porque no comparten alcoba. Les desune la distancia, pero les une la pasión. Han compartido 12 años de sus vidas. Los 600 kilómetros de separación son sólo una anécdota.

Subestimar la amistad. José y Elena (33 y 29 años) compartían amistad antes que besos. Dos años después del inicio de la relación, echan de menos la complicidad de los abrazos sin responsabilidad conyugal. El desempleo no ayuda: demasiado tiempo de asueto y los mismos problemas amplificados.

(Des)encuentros. Aída y Álvaro (23 y 25 años). Ella cree que fue un flechazo. Él dice que fue después del séptimo día. Ella se fue a Alemania a trabajar y él la siguió sin trabajo. Ella esperaba encontrar la cena todas las noches. Y él esperaba conseguir empleo. Ahora él ha regresado y ella lo hará en junio. Dar y recibir.