La propuesta inicial del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales a empresarios y sindicatos en el marco de la mesa de diálogo social, que se reúne de nuevo el lunes, era de que la duración del permiso fuera de una semana, pero el Ejecutivo considera la posibilidad de que finalmente sean dos.

Según apuntó Murillo, se trata de "una medida experimental de conciliación", que tiene como objetivo "crear demanda" en la sociedad.

A su juicio, implantar ahora un permiso paterno de cuatro semanas resultaría "inhibitorio", ya que para muchos padres, en la situación actual, sería inalcanzable.

CiU reclama cuatro semanas

Cuatro semanas es precisamente la duración del permiso de paternidad que el grupo parlamentario de CiU ha decidido reclamar de nuevo en el Congreso de los Diputados a través de una proposición de ley.

Hoy los padres tienen derecho a disfrutar de un permiso laboral cedido por la madre (excepto el periodo de descanso obligatorio de seis semanas posteriores al parto) y CiU considera necesario introducir "un elemento de discriminación positiva" dirigido a los hombres.

Su propuesta consiste en incrementar el periodo de descanso tras el parto o la adopción en cuatro semanas, de dieciséis a veinte, estableciendo por ley que las cuatro últimas semanas sólo podrán ser utilizadas por el padre.

El grupo catalán pide también aumentar el periodo de descanso de dos a cuatro semanas más en los casos de parto, adopción o acogida múltiple; e incrementar en cuatro semanas más la baja en caso de un hijo con discapacidad.

La última vez que CiU defendió en el Parlamento una propuesta similar, PSOE, ERC, IU-ICV y CC la rechazaron con el argumento de que el permiso de paternidad se incluiría en la futura ley de igualdad.

El Gobierno confía en cerrar un borrador próximamente con los agentes sociales para iniciar un periodo de consulta con las diferentes administraciones y asociaciones y aprobar el proyecto de ley igualdad en la primavera del año próximo.