Cada día es más difícil ser niño. No hay mentira que valga, por ingeniosa que sea,  para justificar un cuelgue a matemáticas, a media mañana del viernes, para echar un cigarrillo cuando los padres disponen de una tecnología propia de un ejército para controlar qué hacen sus hijos en el colegio.

Desde finales del curso pasado, los 200 alumnos de ESO del colegio Labor están vigilados por sus padres a través de Internet, gracias a un sistema ideado por la empresa valenciana Esemtia. Se llama Mentorvox y está instalado en 150 centros de toda España. En Vigo, sólo en el colegio Labor, donde estudian unos 400 alumnos.

Lo que pueden saber

Desde la página de Internet www.mentorvox.com, los padres pueden ver toda la información. También pueden consultarla por teléfono.

Sobre su hijo: Asistencia a clase, incidencias del día, notas de exámenes, profesores por asignatura o menú del comedor.

Sobre su clase: Horario académico, próximas fechas de entrega de notas, cuándo son las reuniones de padres o circulares informativas del centro.

Sobre el centro: Horarios de secretaría y avisos.

Sin salir de casa

El funcionamiento del Mentorvox es sencillo. Los profesores deben rellenar los partes de incidencias como siempre. La información recogida (faltas de conducta, ausencias injustificadas a clase...) es leída por un escáner y trasladada de forma directa al ordenador. Desde casa o el trabajo, los padres acceden a los datos a través de Internet con una clave específica para cada niño y centro. Su instalación es gratuita para los colegios. A los padres, les cuesta un euro por niño.