La conclusión es demoledora: a medida que sube la categoría y el sueldo de un trabajador universitario, el número de mujeres baja. Sólo el 11% de las cátedras tienen como titular a una fémina, mientras que en las escuelas universitarias hay un 27%.

Un informe del Consejo Económico y Social de Andalucía constata que la mujer no ha dejado de ser el sexo débil, porque las catedráticas de escuela cobran como tales pero dan clase a los mismos alumnos que los catedráticos de universidad.

Razones

Vida familiar: Ellas se preocupan más del hogar y encuentran dificultades para compaginar trabajo y familia. De hecho, la maternidad y la doble jornada laboral son los principales obstáculos para que obtengan ascensos.

Acoso: Las mujeres lo sufren en mayor medida, tanto el moral como el sexual.

Números

Profesores: En 2004 sólo el 33% eran mujeres, aunque tres años antes fueran mayoría entre los licenciados (el 57%). Además, ellas sólo ocupan el 24% de los cargos académicos de gestión y representación, e incluso los sexenios se conceden mayoritariamente a varones.

Administración y servicios: Ellas aglutinan el 74% del personal con la categoría más baja (grupo V) y sólo disfrutan del 42% de los contratos fijos.

Peticiones

Igualdad: Las medidas que demandan las mujeres se centran en un mayor apoyo social, flexibilidad de permisos y horarios y aumento de la formación para facilitar la promoción laboral.