Lo curioso es que un día antes se presentaron ante el juez Jacinto Aresté, quien según ellos les dijo que si querían ser detenidos «fueran a la Policía». Dicho y hecho. Ayer fueron a comisaría y luego al juzgado, donde esta vez sí pudieron prestar declaración.

Ahora está en prisión preventiva. Fuentes judiciales justifican la decisión del juez porque «no había orden de busca y captura del juzgado», sino que sólo los estaba buscando la Policía Nacional.