La Comisión Europea revisó ayer al alza su previsión del crecimiento para España. Inicialmente había calculado un crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) del 2,7% para 2005 y 2006. Sin embargo, ayer estimó otros pronósticos: subida del 3,4% para 2005, y del 3,2% para 2006. Para el año 2007, sin embargo, vaticina un ligero descenso del 3%.

Por contra, las previsiones económicas de otoño de la CE hacen una revisión a la baja del PIB en la zona euro (1,3%) y la UE (1,5%) para 2005, cuando la Comisión Europea había calculado inicialmente un 1,6 y 2%, respectivamente.

Marchas forzadas

A pesar de las optimistas previsiones para España, el Comisario de Asuntos Económicos y Monetarios, Joaquín Almunia, advirtió ayer que se perciben «signos de agotamiento en la economía», ya que se detecta un menor crecimiento de la vivienda y la pérdida de competitividad. También anunció una posible subida de los tipos de interés y una tasa de inflación al alza. El dato positivo es que, con los cálculos de la CE, el paro en 2006 disminuirá del actual  9,2% al 8,5%.