El sistema vigente hasta el 12 de marzo permitía prolongar los tratamientos crónicos durante un periodo establecido, realizando el ajuste por fechas de forma automática. Esta era, según el sindicato, "la única herramienta útil que aportaba este programa para aliviar la sobrecarga administrativa". Sin embargo, "por afán de ahorro farmacéutico, por cualquier otro motivo desconocido, o por pura incompetencia, ha sido eliminado", señaló.

En este sentido, a partir de ahora, cada paciente tendrá que acudir a su médico para prolongar cada uno de los fármacos crónicos prescritos, o bien rehacer de nuevo toda la prescripción con farragosos enlaces a múltiples pantallas. Estos cambios están "absolutamente en contra de los compromisos de la Conselleria de Sanidad para disminuir la sobrecarga administrativa en las consultas médicas", indicó CEMS-CV.

Para el sindicato, esta medida "traerá como consecuencia que muchos compañeros se sientan abocados a volver a la prescripción a mano por la imposibilidad de atender a sus pacientes adecuadamente con esta herramienta, lo que es, sin lugar a dudas, un imperdonable paso atrás inducido por la administración".

Asimismo, señaló que los médicos están "cansados de los continuos cambios de un sistema que ha nacido mal, se está desarrollando mal, con unos costes desorbitados, y que hace que el profesional tenga que preocuparse más de mirar la pantalla y registrar datos irrelevantes, que de atender debidamente a los pacientes".

Entre las consecuencias de este nuevo sistema, CEMS-CV alertó de que "muchos médicos se ven obligados a dejar de prescribir la medicación por medio del ordenador en su consulta habitual, debido a la lentitud del proceso informático". Sin embargo, en determinados departamentos de salud se están "poniendo trabas" a los médicos que solicitan estos talonarios.

Esto provoca que los usuarios "reciben una atención deficiente, ya que los médicos no pueden sacar tiempo de donde no lo hay" y "los pacientes se ponen nerviosos, se meten con el personal del centro de Salud y tienen que ir más veces".

Del mismo modo, CEMS-CV censuró que los facultativos están "cada vez más cansados de una falta de respuesta de la administración a sus necesidades para mejorar la atención sanitaria; y son penalizados en Productividad Variable, ya que uno de los ítem que más puntúa, a parte del gasto en fármacos, es la utilización de medios informáticos". Por ello, el sindicato solicitó que se restablezca la versión anterior de prescripción, ya que, "pese sus grandes defectos, es menos mala que la actual".

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