Yemen vive una fuerte polémica a raíz de una decisión del Parlamento de fijar en 17 años la edad mínima para que una mujer pueda casarse, a lo que se oponen grupos islamistas y clérigos porque, dicen, "prohíbe lo que permite Alá".

La polémica enfrenta a estos grupos islamistas con activistas pro derechos de la mujer, que prefieren que las adolescentes yemeníes agoten su infancia y se preparen mejor para formar una familia. El debate estalló después de que el Parlamento aprobara en febrero pasado la introducción de una enmienda a la ley de Asuntos Civiles, que fijó en 17 años la edad mínima para que las chicas puedan contraer matrimonio.

Los islamistas consideran que cualquier norma legal que fije la edad para poder contraer matrimonio infringe la "sharia"Sin embargo, los diputados pertenecientes a partidos islamistas han pedido volver a debatir en el Parlamento la normativa, que aún no ha sido promulgada por el Gobierno. El presidente del Parlamento, Yehia al Rai, declaró a los periodistas que la Asamblea legislativa "estudia esas peticiones", pero mantendrá la edad mínima para casarse, "aunque sin aplicar sanciones".

Los islamistas consideran que cualquier norma legal que fije la edad para poder contraer matrimonio infringe la "sharia" o ley islámica, una postura que la ONG Organización Popular para la Mujer Yemení, de tendencia islamista.

"Nosotros rechazamos de manera absoluta la existencia de una ley que prohíba el casamiento de una joven menor de 17 años, porque eso no está prescrito en el Corán", remarcó a Efe la dirigente de esa ONG Amira Mohamed.

Según ella, es mejor que una mujer contraiga matrimonio a una edad prematura a que tenga relaciones ilegítimas o se case mediante un contrato "orfi" (enlace matrimonial no oficial). "El casamiento de una joven de 15 años da honestidad y la aleja de la perdición en una época en que ha aumentado la corrupción moral", opinó Amira Mohamed.

"El Parlamento -añadió-, con la aprobación de esa ley, privará a las jovencitas de sus derechos legítimos, especialmente las chicas que disponen de características que las capacitan para el matrimonio, como la madurez física e intelectual".

Defensa de la "cultura" occidental

Por su parte, el diputado islamista Mohamed al Hazmi, que lidera la corriente opositora a la enmienda, considera que quienes piden fijar la edad para casarse defienden la cultura occidental. "Ellos adoptan los requisitos que promueve Occidente. Desean que nuestra sociedad adquiera la cultura y las particularidades de Occidente, por ello nosotros nos oponemos a esa enmienda", indicó el parlamentario.

Al Hazmi también recordó que la Comisión de Legislación Islámica del Parlamento rechazó por consenso fijar la edad mínima para contraer el vínculo nupcial y elaboró nueve reglas que contribuyen a terminar con los temores que aducen los promotores de la enmienda.

Entre esas reglas figuran una que estipula que el casamiento de una joven menor de 17 años es correcto, aunque establece que comenzará su vida marital con su esposo sólo cuando ella esté en condiciones para ello, indicó el diputado. Al Hazmi advirtió que si se promulga la enmienda a esa ley, los clérigos están dispuestos a emitir una fetua (dictamen religioso islámico) que la prohíba, por infringir la "sharia".