Al parecer, los tres extremistas que fueron detenidos en Nápoles y Brescia durante el martes y el miércoles estaban en contacto con células del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate en Europa, con posibles nexos con Al Qaeda.

Los detenidos, que llevaban documentos falsos y dinero que habían recolectado, no tenían solamente un objetivo logístico, sino que se preparaban para actuar, según fuentes policiales citadas por la agencia de prensa italiana. La policía identificó a los detenidos como Yamine Bouhrama, Khaled Serai y Mohamed Larbi.