Los tratamientos de fertilidad no son exclusivos de mujeres con problemas de esterilidad o en las puertas de la menopausia. Cada vez son más las menores de 30 años que recurren a un centro de reproducción asistida para ser madres. 

Lo constata un estudio elaborado por el Instituto Carlos III de Madrid y publicado en la revista especializada Medicina Clínica, que ha analizado a 31.000 gestantes durante tres décadas. El 2% de las madres veinteañeras analizadas y el 4% de las de 30 a 35 han pasado por uno de los procedimientos, el doble que hace 20 años.

Esperan demasiado

Los autores del informe admiten que es «difícil» explicar este incremento. Aunque no descartan problemas de fertilidad, apuntan al hecho de

 38%

de los bebés

nacidos por reproducción asistida en Catalunya pesan menos de 2,5 kg, según la Conselleria de Salut

que las parejas se deciden a tener el primer hijo cerca de la edad que consideran de riesgo para padecer «anomalías congénitas». Otra posibilidad es que no esperan mucho desde el inicio de la búsqueda del embarazo –algunos, unos meses– a decidirse por la reproducción asistiada angustiados porque no obtienen resultados.

En otro orden de cosas, el informe reitera el abuso de cesáreas, superando de largo lo recomendado por la OMS. En un 56% de los partos de nacidos por reproducción asistida se utilizó la cesárea, mientras que el espontáneo es minoritario (14%), según datos de 2001 de la Conselleria de Salut.

 

El perfil de la mujer 

Seis de cada diez catalanas que se someten a una reproducción asistida son asalariadas, el 6% admiten ser amas de casa y un 3%, empresarias o profesionales liberales. Nueve de cada diez convive en pareja, y aunque dos tercios de las mujeres están casadas, en un 8% su estado civil es la soltería, según la Conselleria de Salut.