La media de retrasos osciló entre los 60 minutos y las dos horas, según fuentes citadas por Efe, aunque se produjeron demoras de más de seis horas en vuelos con destino a Melilla, Pamplona, Bilbao, Barcelona, Alicante o Valencia; y procedentes de Toulouse, Estocolmo, Bruselas, Valencia y Bilbao.

Además, las compañías aéreas se vieron obligadas a desviar a otros aeropuertos 14 vuelos con llegada prevista en Madrid.