Consumo de tabaco
El consumo de tabaco sale caro al sistema sanitario. ARCHIVO

El tabaquismo es responsable del 17% de las muertes en España y mata a 124 personas por día o, lo que es lo mismo, cinco personas cada hora. En la Unión Europea mueren más de 650.000 personas al año por el tabaco y la Sociedad Estadounidense contra el Cáncer estima que en todo el mundo morirán unos 6 millones de personas por esta causa en 2010.

Por eso dejarlo es uno de los propósitos de comienzo de año para mucha gente. El problema es que la fuerza de voluntad (el método usado en exclusiva por el 66% de los que lo intentan) no siempre es suficiente arma contra esta adicción potencialmente mortal.

Otro de los problemas es que se trata de un hábito demasiado aceptado socialmente. España, cuatro de cada cinco personas (82%) perciben el tabaquismo como "un estilo de vida".

De hecho la ministra de Sanidad, Trinidad Jiménez, aseguró este mismo año que no prohibirá el tabaco porque está "asimilado en la sociedad". También es verdad que los fumadores se dejaron 9.500 millones de euros en las arcas del Estado en 2009.

En cualquier caso, el pasado 1 de enero cerca de 3,9 millones de fumadores en España se propusieron dejar de fumar. Sin embargo, a finales del mes, la mitad de los mismos (48%) había fracasado en el intento, cifra que en febrero aumentó al 67% y que se prevé que se eleve hasta el 80%  a finales del presente mes de marzo, según los datos de una encuesta realizada por YouGov.

El estudio, financiado por la farmacéutica Pfizer, ha contado con la participación de más de 33.000 personas de 16 países de la UE, incluyendo a 1.000 personas seleccionadas al azar, 1.002 fumadores y 100 médicos españoles.

Sólo el 20% de los que dejaron el tabaco al comenzar el año han resistido al mono

El 97% de los médicos españoles lo considera "una enfermedad crónica", una cifra muy superior a la media europea y, en particular a la visión de países como Reino Unido donde sólo el 43% de los médicos comparte este punto de vista.

En esta línea, el 93% de los doctores creen que si la población modificase su percepción respecto al tabaco, el impacto en la reducción del consumo sería "más que notable".

De hecho, el 61% de los fumadores se plantearían "seriamente" acudir al médico si el tabaquismo fuera reconocido como una enfermedad.

"Es necesario cambiar la consideración que se otorga a la adicción a la nicotina y la dependencia del tabaco, de modo que se deje de asociar con un hábito social y pase a ser considerado una enfermedad crónica", concluyen en el estudio.

Según los responsables de la investigación, un "breve asesoramiento" por parte de un profesional sanitario aumenta la posibilidad de dejar de fumar con éxito.

De hecho, más de un tercio de los fumadores (37%) no se plantea de forma proactiva acudir a un especialista para abandonar el tabaco y un 13% ni siquiera ha hablado del asunto con su médico habitual cuando se le ha presentado la ocasión.

Sin embargo, cuando se les pregunta específicamente sobre la adicción a la nicotina, dos tercios de la población (64%) lo clasifican como "una enfermedad".

 

Encuesta

¿Habría que prohibir el tabaco?

Sí. Hay que prohibir su venta, igual que se prohiben otro tipo de drogas.
31,15 % (1557 votos)
No hay que prohibir su venta, pero sí su consumo en todos los lugares públicos.
42,87 % (2143 votos)
No. Cada uno con su vida hace lo que quiere.
21,6 % (1080 votos)
No. Aunque sea perjudicial para la salud, su venta deja grandes beneficios a las arcas del Estado.
4,38 % (219 votos)