Difícil acceso al nudo  de la M-40 con el barrio de Mirasierra
El nuevo acceso a la M-40, ayer, desde Mirasierra. Jorge París
La flamante conexión de la M-40 con el barrio de Mirasierra a través de la avenida Ventisquero de la Condesa, inaugurada el martes por el alcalde y puesta ayer en servicio, tiene un problema de acceso: las obras del túnel que unirá la zona con la avenida de la Ilustración (M-30) tienen cortado el primer tramo de esta vía, por lo que hay que dar un rodeo obligado por la calle La Masó.

Las obras, a examen

Señalización: Confusa. Ventisquero de la Condesa aún conserva señales de calle sin salida, cuando la conexión con la M-40 ya está operativa.

Funcionalidad: Buena. El acceso a la M-40 es sencillo.

Vegetación: Inapreciable. Pese a que el Ayuntamiento anunció la plantación de árboles y arbustos, éstos aún no se perciben.

Más chabolas en Montecarmelo

Alberto Ruiz-Gallardón explicó el martes que de las 160 chabolas que había en Pitis sólo quedan tres, y a la espera de orden de desahucio. Y es verdad. Sólo esas tres se ven desde la nueva avenida. Pero un poco más allá, desde la incorporación a la
M-40 en dirección a la autovía de Burgos, en terrenos del PAU de Montecarmelo, se observan las infraviviendas de La Quinta.