La creación de esta partida económica hará posible que se pueda suprimir algún peaje más de los que habitualmente concentran las grandes aglomeraciones de coches en los puentes o fines de semana, como el de Martorell. La supresión de peajes sería progresiva y también afectaría a los que ya han sido amortizados y aquellos que los conductores deben utilizar cuando hay obras en carreteras secundarias. Ahora sólo falta la negociación con las empresas concesionarias de las autopistas para que la desaparición de estos peajes sean efectivas.